Y justo verla para volverme mono. Me salieron pelos en las manos y en
todo el cuerpo. Me volví mono y al instante siguiente estaba en un río de
lodo mugre excrementos polución y desvergüenza. Había muchos monos conmigo
y estábamos ahí hundidos en aquel río de mierda. Nadie quería salir en
realidad porque ahí se estaba bien, estaba calientito y entre todos nos
convencíamos de que éramos afortunados, afuera hacia frío y el que salía
se moría. Cierto: éramos tantos que unos a otros nos pisoteábamos y hasta
abajo había muchos monos ahogándose y aplastados y lastimados y ya casi
muriendo asfixiados. Y de cualquier manera, mejor morir hasta abajo
pisoteados por los demás que salir al puto frío desolador abismal y
violento que allá afuera había, porque estaba oscuro tétrico y sonaba un
aullido espantoso que erizaba todos los pelos de mono que teníamos y
llorábamos si escuchábamos ese aullido.
Había algunos hijos de puta que no se por qué inexplicaBle insensata
audaz estúpida necia y horrible razón, salían. Entonces aparecían unos
cabrones con mangueras y le echaban el chorro helado al pendejazo que
había salido. Y aquel estúpido se revolcaba y lloraba y temblaba y se
retorcía todo invadido por un demonio en carne viva. Entonces, si el mono
que sufría ese tormento, conservaba instinto, volvía como un puto rayo al
cálido amigable agradable fosforescente y pestilente río de mierda donde
todos nosotros jodiamos uno contra otro comiendo nuestra propia mierda y
desvergüenza follandonos a cada movimiento sexo contra sexo, mono contra
mono, en un lenguaje confuso y agobiante.
…continuara
Momentos antes lo estaba pasando de puta madre, el sueño era clarísimo: la luz del sol. Estábamos todos y nos divertíamos. Estaba con Ella. Re-de-pente todo se transformo y la mierda esa me hizo despertar.
Cuando dejó de sucederme mi vida comenzó a ser demasiado concreta. Cuando el miedo se instalo en mi al punto que me acostumbre y pude pasar de el con la mano en la cintura e ignorarlo y despreciarlo y creer que era (yo) muy cabrón.
Cuando pasas de el te crees el mas cabrón del planeta y sus alrededores.
Pero eso es una pendeja ilusión.
Porque al final, cuando me este llevando la chingada y a todo se lo este cargando la mierda, el aparecerá de nuevo. Casi lo habré olvidado. Y me ahogará por siempre con esa su pesada presencia y será como un humo polvoso y me atrapara y me romperá los huesos y desmadrará mi idea del mundo para hacerme mierda.


Entonces van llegando al pueblo, un pueblo feo, y al pasar por una casa llegan frente a la puerta principal. En ese momento de la puerta principal sale un gas (que parece un humo azul) con fuerza violenta y en forma de una nube polvosa. El humo-gas se les echa encima y los tira.


Ahí tirados, en el suelo de piedras (es un camino), se comienzan a transformar, al señor le salen dientes largos y, re-de-pente, muerde a la niña de seis años, la muerde y le quiere arrancar un pie. La niña de seis años también tiene dientes grandes, colmillos de perro, muerde a su vez al señor. Se muerden entre ellos.

Lo ultimo que veo, antes de despertar, es como el señor (es más grande que las niñas) arranca de un mordisco la cabeza de la niña de dos años. La arranca de un mordisco con sus dientes de perro salvaje y destroza el cráneo entre su mandíbula sangrienta.