Es que a veces las nubes se aburren de fingir demencia. Y van y se sacan el disfraz de nube inofensiva. Sobre todo cuando se dan cuenta de que abajo, en el mundanal mundo, nadie les hace caso. Entonces se pueden ver espectáculos de puta madre en el cielo cuando las nubes deciden mandar a tomar x culo todas las formalidades.
Y las nubes se desnudan, alguien dice fuera mascaras, mientras el viento sopla como demonio en las alturas, y las formas reconocibles aparecen.
Pero todo es como si recordáramos que hace miles de años éramos miradores de nubes, observadores, fisgones, reconocedores. Vemos la nubes desnudas y decimos, si si si.
En un nivel demasiado profundo quiero decir.
Porque en la superficie volteamos al cielo y no vemos nada. Vamos ciegos y sordos a lo esencial, diGo yo. Pero por dentro, un residuo de nuestro ser mágico reconoce la nube desnuda y dice si si si.
nuBe
Ya lo decía yo en otro post cuando escribí de los árboles que se miran desde arriba del edificio. De que cuando interrumpes tus pensamientos y te dejas ir mirando el espectáculo del viento moviendo sus ramas, entonces el puto viento desaparece y ahí están los árboles bailando o moviéndose ¡solos!
El truco es dejar de pensar la “idea” que te han repetido desde siempre de que el viento, el viento, el puto viento es lo que mueve los árboles.
Bien, bien, el puto viento mueve los árboles. Eso no lo voy a discutir. Pero imagina, solo por un instante, un jodido instante, date una fracción de oportunidad maldita sea, imagina que los árboles se mueven solos y que ellos provocan el viento. Y no al revés.
Iba yo caminando tranquis y sosegado pensando estupideces cuando me di la oportunidad. Es este caso eran las nubes en lejanía. Y que me saco los pensamientos de encima. Y que sigo caminando. Y cuando me di cuenta, las putas nubes ya no eran nubes. Eran unas montañas ¡Unos putos cerros de ensueño los que a lo lejos se veían!
¡Fua!
Y no andaba fumando nada ^____^