Espere en aquel lugar por poco tiempo. Pasaba la gente apresurada. Todos corrían y se agobiaban. Ora era una señora con los niños en la mano. Ora era un señor desesperado. Cargando comida, cargando mandados.
Entonces apareció. Tenia el cabello despeinado, largo, sobre los hombros. Estaba desarreglada ¿Qué hacemos pues? Era un día soleado, fin de semana y tal, sábado glorioso. Estábamos juntos y salimos a tomar un taxi. La gente en las calles se amontonaba, ora comprando, ora comiendo, ora simplemente disfrutando aquel extraño día.
Se quedo dormida en un hotel del rumbo, luego despertó y me marcó. Y nos reunimos y quedamos. Y luego estábamos juntos y pasamos el día felices.
No le dio tiempo de regresar a casa, a puebla, donde el niño la esperaba y sus papas y toda la familia, no le dio tiempo y se quedó en un hotel del rumbo y justo amanecer para marcarme y decirme que estaba aquí y la luz del sol se volvía realidad y era un nuevo día y estaba conmigo y era feliz. Y yo era feliz digo. Y estábamos juntos y todo lo demás podía ir a paseo. Fuck, fuck, fuck.
¿Por qué la vida es una puta mierda agobiante que no nos permite tener lo que queremos y siempre se vuelve pesadilla justo al instante siguiente cuando estamos de lo más felices?
Entonces comimos y echamos risas y platicamos del niño y de las cosas inmediatas que ella tenia que hacer y le di dinero y ella estaba contenta y yo mas y no parábamos de besarnos y todo era un puto sueño y no alcanzaba a comprender que todo aquello era una jodida ilusión y que al instante siguiente ella desaparecería y yo quedaría hecho polvo y desolado.
Y luego ya. Llovió y llovió y llovió y ella desapareció y yo no puedo decir, justo ahora, en este momento y tal, digo, yo no puedo decir, que las cosas están bien y que me conformo y que gracias por haberla conocido.
Todas esas son putas palabras vacías.
Porque sí, me hizo feliz y gracias por haberla conocido y tal. Pero la quiero aquí, ahora, conmigo. Sin mas demoras. Y ya.
Bah.
Fest dice:
si la conociera, probablemente estaría igual que usted.
Fest dice:
no tengo porque recriminarle
Fest dice:
Si usted esta bien con ella.
Fest dice:
eso es lo único que importa.
Fest dice:
Si la mayoría del tiempo esta mal por ella…
Fest dice:
y sólo sufre…
Fest dice:
a chingar a su madre el puto mundo, maese NuEz.
Quedas callada.
Caminas.
Entonces te abrazo y piensas que me he vuelto loco.
Son los dias soleados de abril.
Entonces estaba mirando el reloj desesperado cuando apareciste y dijiste “espera espera“ y sonreías y pasaste como demonio y me sonreí porque te sonreías y luego te espere y mas tarde te vi después de miles de años separados y ahí estabas con tu sonrisa de luz y luminosa y despejada y te abrace y todo era como al principio y estábamos juntos y tu contenta y despejada y relajada y consecuente y animosa y en realidad impaciente y yo desesperado abrazándote y dándote besos y oliéndote y respirándote y ahí nada más abrazado a tus nalgas y desorbitado y en realidad totalmente fulgurante ahí platicándote cosas nuevas mientras tu te recostabas y te lo tomabas con calma mientras para mi todo era como una fiesta infinita porque habías regresado y todo el tiempo te había echado mucho de menos y en realidad los jodidos días habían sido un absurdo agobio desde que te fuiste y dejamos de vernos y el tiempo paso como puta sombra agobiosa y despreciable y entonces resulta que aquel día me desperté animoso y desinteresado y al instante siguiente estaba en la calle y buscándote, siempre buscándote, caminando el largo de esas calles llenas de gente y vendedores ambulantes y escándalo y avisos así como premoniciones y mensajes ocultos pero llenos de significado y pensé “tengo hambre? y seguw caminando y llegue al callejón ese y sabia que nada tenia sentido y que no regresarías y habían pasado miles de años y el puto mundo podía muy bien ir a tomar a por culo y yo con el y no había salvación y no tenia ningún caso el seguir ahí nada mas insistiendo como antiguo habitante de un mundo hostil que nunca encuentra comida y siempre huye de los demonios ambiciosos que persiguen su alma y le devoran la esencia y entonces apareciste con tu figura toda llena de energía y caminabas segura de ti misma y nada más verme para sonreír toda transportada y las demás mujeres podían comenzar los suplicios y averiguaciones porque ya estaba escrito que correríamos el uno al otro a abrazarnos y entonces tu abrirías la boca toda en un gesto de sorpresa y de risas y yo nada más estaría ahí mirándote y sonriendo y en realidad vuelto demonio imparable y te abrazaría y entonces todo comenzaría.
(Y estabas ahí sentada hablando al teléfono celular ese y me dijiste “silencio capullo? y me quede ahy mirando y te hablaban y decías de las cosas importantes que tenias que hacer nada más llegaras a casa y manoteabas y discutías y todo era (para ti) una cuestión demasiado importante que ni el mas mínimo ruido -mírame ahí: inmovilizado y obediente- era admisible).
(Entonces acabaste de hablar y pude por fin acercarme con risas y promesas de amor infinito y me abrazaste y comprendí que las cosas no podían ir tan mal cuando estabas conmigo y los días podían pasar uno tras otro como enfadosos ejércitos del fin del mundo pero finalmente no podían evitar eso que entre tu y yo sucedía. La pura puta esencia, quiero decir, la comunicación genuina y tal que nos permitía coincidir en situaciones realmente agobiantes cuando yo creía estar en la ultima posición.)