Antes de que me diera cuenta me encontraba enganchado: las calles, las construcciones, la gente, las montañas, las nubes, la comida, los niños dementes dando vueltas y gesticulando felices en el bosque primigenio donde los dioses se reunían para planear bendiciones, amenazas, aventuras, corretizas inolvidables en la resplandeciente inmensidad del bosque antiguo.
Recuerdo que en otro tiempo el gran mago de voz amenazante estaba sentado en la banca central del parque de ensueño cuando el maestro le obsequió un regalo inimaginable
Y luego la visión: una de muerte y resurrección.
Dime de qué manera imposible tengo que agitar las alas para escapar del hastío y la putrefacción.
Soy el ser imposible de aliento etéreo que permanece inasible en tu alcoba a medianoche y que cobija tus sueños imposibles y tus deseos mas inalcanzables.
Quiero una corona de flores y el canto de todas la voces.
Dormir, hacer el amor, hundirme dentro de ti mientras somos espectadores del infinito bebiendo interminables tazas de café en las terracitas donde magos y saltimbanquis nos ofrecen el espectáculo y se refocilan con magias, acrobacias y vuelos espectaculares, ¡nos falta una patita!
Quiero devorar el mundo y la visión entera.
Mas tarde regresaremos con nuestras mochilas repletas de tesoros y nuestros corazones repletos y llenos de amor por la vida.
Colores y artesanias (flickr)
Antes de que me diera cuenta me encontraba enganchado: las calles, las construcciones, la gente, las montañas, las nubes, la comida, los niños dementes dando vueltas y gesticulando felices en el bosque primigenio donde los dioses se reunían para planear bendiciones, amenazas, aventuras, corretizas inolvidables en la resplandeciente inmensidad del bosque antiguo.
Recuerdo que en otro tiempo el gran mago de voz amenazante estaba sentado en la banca central del parque de ensueño cuando el maestro le obsequió un regalo inimaginable
Y luego la visión: una de muerte y resurrección.
Dime de qué manera imposible tengo que agitar las alas para escapar del hastío y la putrefacción.
Soy el ser imposible de aliento etéreo que permanece inasible en tu alcoba a medianoche y que cobija tus sueños imposibles y tus deseos mas inalcanzables.
Quiero una corona de flores y el canto de todas la voces.
Dormir, hacer el amor, hundirme dentro de ti mientras somos espectadores del infinito bebiendo interminables tazas de café en las terracitas donde magos y saltimbanquis nos ofrecen el espectáculo y se refocilan con magias, acrobacias y vuelos espectaculares, ¡nos falta una patita!
Quiero devorar el mundo y la visión entera.
Mas tarde regresamos con nuestras mochilas repletas de tesoros y nuestros corazones repletos y llenos de amor por la vida.
En todo caso, si algo me ha enseñado la vida es que no puedes ir hacia atrás. Cuando era chico jugaba a ir para atrás pero siempre obtenía chichones y rajaduras: me rompía la cabeza cuando me caía en los abismos. Imagina: si de cierto es que cuando vas en línea recta, hacia delante y tal, hay miles de obstáculos que tienes que evitar para salir lastimado. Entonces es una estupidez soberana y sin ambigüedades ir hacia atrás. Espero que estéis de acuerdo. Uno tiene que ir siempre, digamos, hacia delante, no mirando precisamente el camino frente a ti, cuidándote histéricamente de los obstáculos y de las complicaciones, pero tampoco, pensando que siempre es posible echarse en reversa y comenzar el estúpido juego infantil que te dejó marcada la cabeza por siempre con horribles (¡los recuerdos maldita sea!) cicatrices multicolores, presuntuosas, dolorosas, bárbaras y delirantemente estúpidas. Adoro las jodidas copulativas.
Cuando vi 300 me quede en coma. Iba por la calle todo resplandeciente despreocupado animoso y desenfadado cuando vi en la pantalla de un vendedor de películas ambulante la magnifica escena esa donde los descendientes de Perseo se le echan encima a los Espartanos justo en la entrada de las columnas de piedra. Corte al jodido Leónidas desmadrando las cabezas y arrancándoles las extremidades al enemigo. Energético y triunfador. De inmediato comprendí de qué se trataba. Se de cierto que tratar de imaginar cómo era entonces aquel mundo es una pendejada infinita presuntuosa delirante estúpida y sin sentido. Esa película es mas bien alegoría. Qué mierda me importan las suposiciones académicas de los expertos y estudiosos en el tema. No tiene ni puta idea.
El Leónidas en un guerrero. Un puto guerrero de esos de los que habla Carlos Castaneda en sus libros. Alegoría. Me encanto cuando hacia el final donde los persas descubren la puerta trasera para joder a los Espartanos y Leónidas se entera y sabe que su fin es inminente e irremediable el dice “a por todo” y tiene la certeza compleja de que el triunfo será suyo. Y de cierto que lo es. Rodeado completamente de persas con su diminuto ejercito de guerreros Espartanos el aparece glorioso y fulgurante con la intención correcta, con el estado de animo correcto, aunque todo parece en su contra el actúa de manera demente apuntando el arma contra el jodido Xerxes. Xerxes es el dolor en el culo ¿qué haces con los dolores en el culo? imagino que pregunta el jefe.
La respuesta al alcance de la mano se olvida cuando abres los ojos.

En tanto el Jefe Leónidas se lo sigue montando desmadrando las cabezas de los persas y defendiendo la mítica Esparta. Actitud.