Ahora mismo me siento bien. Es lunes por la mañana y me di cuenta de que es 17 de octubre. Uno no se da cuenta del dia en que se encuentra a menos que se lo medite bien: de que se detenga y diga basta. He puesto Fly Me To The Moon y he cantado. Me comi el pan y el vaso de leche y me puse de cabeza tres minutos. Ahora son las 7:45 por la mañana y yo me voy a la calle, al trabajo y tal. Me siento bien.
Yo soy el One Mother Fucker.
Yo soy.
A veces se me olvida.
Pero yo soy.
Seré directo. Si me dices que te compre pasaré de ti. Caminaré por la playa y el sol nublará mi visión. Tengo una pistola en la mano y te acercas, si me dices que te compre, te doy un puto balazo y te desmadro la cabeza ¿dije que éramos uno solo?
Tengo una visión: soy un esqueleto y los niños cantan coplas a mi alrededor.
Acércate. Alrededor no hay nada. Solo la oscuridad y las voces repitiendo plegarias. Recorremos pasillos incomprensibles. No es una historia de luces ni de risas ni de comidas ni de amores risueños.
Acércate. Era de noche y abriste las piernas y por la tv muda las historias se sucedían y me arrancaste un brazo y te aullé maldiciones y te comí la esencia y con tus dientes filosos desmadraste mi cabeza y me disparaste y la noche se lleno de escándalo y disparaste una vez.
Y disparaste dos veces.
Y disparaste tres veces.