En el cielo hay pájaros volando encima de las nubes. Cuando llegan a una determinada altura ya no saben como bajar. Se ven como puntos lejanos erráticos y desamparados. Entonces suben mas y mas alto hasta que no pueden mas. Comienzan a chillar/aullar/ de esa manera tan desesperada como no te puedes imaginar. Acá abajo no se escucha nada. Solo se ven los puntos erráticos cada vez mas lejanos. Algunos pájaros ya no pueden respirar se ahogan y se mueren. Se quedan flotando entre las nubes. Los mas avispados, los que no han aullado/chillado/ y se han aguantado, siguen volando mas alto. Casi no tienen respiración pero siguen volando. Están aterrados pero no pueden detenerse. Algunos de ellos sangran. Se han vuelto blancos y no tienen plumas. En las alturas mas lejanas hace un frío terrible. Después todo se vuelve negro.

NuEz :: dice:
Yo cuando me muera no me quiero ir al panteon
NuEz :: dice:
¡Que me prendan fueGo!
damonmx dice:
Jjajaja estas igual que yo
damonmx dice:
Ya le dije a mi madre: “a mi me queman y me tiran donde quieran, asi les ahorro las flores y las velas cada año”
damonmx dice:
Nada mas me dice: “callate pendejo” xD
NuEz :: dice:
^___^
Había, por lo visto, una corriente de aire tremenda haciendo de las suyas ahí arriba, amontonando los capullos de nube en un sitio, ora amontonándolos en otro, formando nubes gigantes y abombadas y luego deshaciéndolas.
La profesora caminaba entre los pupitres cuando advirtió que no estábamos poniendo atención. Y es que yo volteaba la cabeza hacia arriba y luego miraba a mi alrededor para ver quien se había dado cuenta de aquel prodigio. Éramos muy pocos. Entonces la maestra preguntó y señalé hacia arriba para decir: es un puto mar.
Arriba, sobre nuestro recinto de estudios, sobre el salón de clases, no había sino un cielo enorme y gigantesco que era un mar extensísimo donde se formaban las nubes una tras otra y luego se deshacían.
Podría decir que todo aquello era como movimiento de agua en un mar transparente. Movimiento de agua, no de las olas. Como cuando arrojas algo a una superficie cristalina, un río, una cubeta de agua. Solo que este era un mar gigantesco. Un mar gigante sobre tu cabeza ¡Era un mar transparente! Con nubes que se hacían y se deshacían a una velocidad increíble gracias a las corrientes de aire que allá arriba corrían con una libertad imposible.