En determinadas épocas del año escribir un post es como una idea que tienes y que luego se va. Una que no logras retener. Como el humo del agua hirviendo. Como las burbujas que aparecen bailarinas y que te suben por todo el cuerpo cuando estas contento y acabas de beber un red bull. Dices “voy a escribir un post” y treinta y siete horas y media después recuerdas que ibas a escribirlo y casi no puedes creer que no lo hicieras. Supongo que es el fin de año. A veces creo que bañar a jicotiLLo es más fácil que escribir un post. Aunque jicotiLLo se enfurezca y me arañe y tenga que buscarlo entre los tinaCos. Antes escribía posts cada media hora. Por montones. Era como ir a Six Flags deseando que nunca se termine el día. Un día fui a la feria de Chapultepec y me subí a la montaña rusa. De regreso armamos desmadre en las fuentes y regresamos empapados en la línea siete del metro. Con chichones y moretones de entusiasmo. La montaña rusa es como una velocidad hijadeputa y piensas que te vas a morir. Six Flags es peor. Cuando hago planes y preparo las cosas para salir a divertirme se de cierto que tardare en regresar un poco. Y baño a mi gato jicotiLLo y luego me voy.
Supongo que es mejor que escribir posts.

Pues eso
No que sea un puto perredista o rojillo o hijo de puta como tu me llames. Soy solo uno que se da cuenta y que decide mandarlos a tomar por culo con sus premisas y sus historias repetidas, con sus propagandas trilladas y con su odiosa e infeliz publicidad y con la necia y pueril utilización que hacen del dolor humano. Porque venga, el puto pueblo mexicano tiene a flor de piel el sentido de la ayuda y la conciencia bien clara de las tragedias y las catástrofes, desde el terremoto de 85 el pueblo mexicano va y se pone las pilas y se ayuda y rescata cuerpos y mete las manos al fuego y da dinero y reconstruye con sus propias manos las edificaciones que tiró el temblor o el río o la lluvia o el mar o las explosiones o la maldición misma.
Pero son chingaderas. Porque ahora resulta que se desmadró el río en tabasco y se llevó la chingada a miles de personas e inmediatamente, sin reservas, sin premuras, sin sonrojos, sin vergüenza, la jodida publicidad oficial, el merolico mayor, aparecen en televisión pidiendo que ayudes, te dan cuentas del banco, direcciones, listan miles de cosas que puedes donar, ropa, agua embotellada, medicamentos, antimicóticos, pañales desechables, artículos para el aseo, alimentos no perecederos, mas cuentas del banco, para que deposites, para que envíes ayuda, dinero, mucho puto dinero. Ayuda. Ayuda. La televisión no ceja. El radio. Insistentes, precisos. La gente organiza puntos de acopio, de ayuda, se pone de acuerdo, recolecta.
Ok. Va. Todo esta bien. Pero nadie aparece y viene a decirme, ayuda y recolecta, y cuando pase la emergencia iremos a por Roberto Madrazo y le daremos por culo por robarse el dinero (para ponerse sus casas en miami) que iba a poner las alcantarillas en Villahermosa y todo el sistema hidráulico que evitaría inundaciones y que prometió y que pemex (petroleos mexicanos) le encargó hacer. Nadie viene y manda a por el para encerrarlo (¡para que no se escape!) mientras todos nos ayudamos y reconstruimos el edén destruido (porque tabasco es un edén, chin). Nadie viene a escribir la lista de corruptos, ladrones y mentirosos que robaron por décadas el gobierno de tabasco para ir a encerrarlos y a quitarles todo que hace falta para recomponer el mundo. Silencio.
Pero todos vienen a decirme que ayude.
(Y no vienen a hacer la lista ni a detener a Madrazo porque todos son igual que el, hijos de puta y mentirosos y ladrones y corruptos, la televisión, el radio, los medios, el merolico mayor, si, el memo ese, y los demás)
(y no soy un puto perredista, o izquierdista o rojillo o hijo de puta como tu me llamas)
Antes no tenia ni puta idea. Ahora estoy peor. Pero ya no me preocupa. Antes daba bandazos y me iba de lado. Ahora camino sobre la franja de color y me preocupo por cepillarme los dientes todos los días. En mis oídos suena violenta la melodía. Pero finjo que no la escucho. Imagino que tengo las venas llenas de droga y que las gotas de lluvia resbalando sobre mi cara se evaporan conforme camino. No quiero dejar de caminar porque pierdo control. No tengo miedo pero cuando pierdo el control tengo que comenzar de nuevo. Y después de tantas veces me resulta tan aburrido y tan grotesco ir con las manos atadas, la mirada perdida y dejando manchas de sangre en las paredes y sobre sus miradas de enfado.
Me canse de fingir demencia y confeccionar historias, de consecuentar palabras prostituidas y de mirar sus nalgas desnudas reflejándose en el espejo del cuarto nauseabundo.
Antes no tenia ni puta idea. Ahora ya no me importa un jodido carajo.