
Ni siquiera tenia dientes cuando paso. Era una inofensiva criatura de huesos recién nacidos. Le arrancaron de un mordisco la oreja para decirle: escucha bien miserable piojo extraviado …y después de odiarla, la asfixiaron con abrazos.
Mirisha lastimó su cabeza al caer del árbol. Sucedió en un instante. Repentinamente todo se había transformado.
Se levanto de un salto y corrió a ocultarse tras un arbusto.
Asustada, una ardilla siguió su ejemplo.
Con un estruendo, violentamente, rompiendo el mas dulce de los ensueños, el árbol se vino abajo.
Matando al arbusto. Golpeando a Mirisha.


Corre
echa a correr desesperadamente
no te detengas
correPronto será de noche
escupirás sangre
tropezarás en tinieblas
corre sin detenerteSus voces son de angeles
te atrapan
confunden
corre y no escuches