Quedas callada.
Caminas.
Entonces te abrazo y piensas que me he vuelto loco.
Son los dias soleados de abril.
Yo te voy a decir lo que es la vida. Una puta construccion mental donde todo el tiempo te lo pasas esperando a que el viento sople a favor ¿Y cuando sopla a favor? En tus putos sueños. Mientras tanto vas y despiertas y sudas y te lo montas y te agobias y sobrevives en medio de una agobiosa nube de monos atrabiliarios todo ellos preocupados por obtener lo suficiente para si mismos sin importarles que pisan a todos a su alrededor y en realidad ávidos y egoístas y ambiciosos y odiosos y enfadosos. Entonces el puto viento nunca sopla a favor y tienes que respirar todo optimista y triunfador para que la vida hija de puta no te vuelva mierda desmadrada al final del día. Y respiras como animal antiquísimo y sigues y sigues y sigues y al final…
| (al puto final, te lo montas y consigues pasar de la mierda de vida que los demonios insensibles nos han instalado) | (O terminas echo polvo y en realidad frustrado y vuelto mierda creyendote la mentira esa que te han instalado) |
…esa construccion mental dentro de nuestras cabezas y que nos hace pensar y agobiarnos y nos pone el mundo frente a nuestras narices, ese mundo hostil fetido y lleno de traumas y deseos inalcanzables, esos demonios hijos de puta que saltan de un lado a otro como agobiosas sombras negras insensibles e inalterables y que nos devoran la esencia a cada instante de nuestras vidas
Un gato maúlla bajo tu ventana. Luego corre y tira las botellas. Otro gato se escucha. Ambos se pelean y parecen demonios peligrosos. No parecen: no los puedes ver: solo se escuchan. Entonces el sonido que hacen (el escándalo) es de dos demonios (mil demonios) mordiéndose y haciéndose arañazos feroces.
Tu primero estas dormido y luego ya no. Te has caído de la cama. Un gato esquiva los zapatos mejor que nadie. Los gatos son elásticos, escapadillos y como fantasmas. Primero están , luego no están
Coges un zapato y te asomas a la ventana. Pero se han ido.
Te duermes de nuevo y sueñas con gatos. Hay tres gatos debajo de una maceta, tienen trajes de caballero y maullan canciones de moda, es un acertijo, piensas, e inmediatamente el sueño se disuelve. Afuera, bajo tu ventana, los gatos han regresado. Te has caido de nuevo de la cama.
Te asomas por segunda vez y los gatos desaparecen. Esperas paciente hasta que te gana el sueño y te duermes con la ventana abierta.
Cuando despiertas los gatos duermen en tu cama y tu duermes en el piso: te mueres de frío. Los gatos se han arrebujado entre las cobijas.
