Primero caen gotas de lluvia. Mi vida es un infinito recuerdo donde amanece y me visten de festivo para ir a la fiesta de los ingratos. Me muero. Tus ojos son estrellas que iluminan y tu sonrisa es promesa de salvación.
Creo que la ultima visión que aparecerá cuando este muriendo será esa. La de un día resplandeciente cuando estábamos juntos (la familia entera) y seguíamos a papá platicando felices bajo las cálidas sombras prometedoras del mediodía.
Teníamos en nuestras mochilas inocentes alimentos preparados. Caminábamos las calles protegidos. El bosque. Las risas. Los juegos. Recuerdo que papá arrojaba la pelota y entonces corríamos desesperados.
Papá.
No estoy seguro de nada.
¿Comprendes entonces mis flaquezas y titubeos?
Venga a tomar por culo. Todo ha sido un notorious has been. No seré yo el capuLLo desesperado que desmadre la Historia de Amor.
Todo fue tan esplendoroso.
¿Y si por fin recibiéramos una oportunidad?
¿Y si por fin terminara el odio y la violencia?
¿Y dejara la gente de morir?
¿Y se acabaran las injusticias?
Será el fin de una noche infinita.
Una donde las sombras reptan y devoran todo a su paso.
Una donde llueve todo el tiempo.
Una lluvia interminable y fría y violenta e hijadeputa.
Insaciable y grotesca.
Gigante.
Absurda.
Una donde la sangre inunda las casas.
Y somos espectros violentados en el barro.
Manchados y pisoteados.
Interminablemente.
Uno tras otro.
En una fila que no tiene comienzo y nunca se le ve el fin.
Una fila que dibuja un abismo.
Donde la jauría desmadra con sus bocas furiosas huesos arterias excremento sudor y sueños imposibles.
¡Puta mierda!
¿Y si dejara de escucharse ese terrible gruñir de bestia demente en el frío y grisáceo nublado del cielo?
Ese intercambio maldito.
Esa horrible masturbación de bestia que devora todo a su paso.
¿Y si por fin?