Mañana iré a trabajar como todos los días. Será viernes veintitrés de diciembre y hará frío. Yo no quiero que haga tanto frío. Hoy visité dos farmacias y pregunté a los encargados qué podía tomar para la gripe. Me dieron cápsulas y jarabes. Estornudé todo el tiempo y la nariz me goteaba, mi cabeza zumbaba y tenia mucho frío. Me comí las cápsulas y me bebí los jarabes. Cuando llegué a casa llamé a la vecina. Llegó con una jeringa y me inyectó. Ahora es medianoche y me siento mejor. Ando fumando cigarros.
Un día el gato estaba buscando novia. Decidió que tenia que ponerse en movimiento si quería encontrar novia pronto. Se consiguió un trabajo haciendo comerciales en televisión. Exterminó a todos los ratones del vecindario para ganar fama. Tenia peleas todos los días con los perros callejeros tratando de obtener respeto. Ayudaba a las viejecitas a pasar la calle y cuidaba niños pequeños en sus ratos libres. Era el gato mas esforzado y bien portado de la comunidad felina, tenia el respeto de sus enemigos y una reputación intachable. Sin embargo el gato no veía resultados, no podía conseguirse la novia que necesitaba. Aunque todo el mundo lo admiraba y las pequeñas gatas solteras del vecindario pasaran la noche entera maullando bajo su ventana.
Pero era un gato necio. Firmo un contrato para una película de aventuras felinas. Recorrió el mundo entero y gano los premios mas inalcanzables. Se volvió el gato mas famoso de la galaxia entera.
Pero de su gata pareja no veía ni rastro siquiera.
El sábado pasado me fui a bailar toda la noche a un antro de Garibaldi. Estaba con una muchacha que a las tres de la mañana me dijo que se casaba conmigo. Yo le dije que tambien me casaba con ella. Y nos quedamos mirando a los ojos eternidades. Luego seguimos bailando.
Ya de regreso me persiguió por las calles vacías donde amanecía después de que no me dejó entrar a su departamento y le dije bueno entonces me voy y me di la vuelta rumbo al mío y camine una calle pensando en dormirme mil horas y escuché un grito y era ella y me alcanzó y hablamos y la calle estaba vacía y amanecía pero ni nos pusimos de acuerdo ¿para que me alcanzaba? y me marché todo borracho, ambos estábamos borrachos, y me marché, digo, y me fuí a dormir a mi cama a las 7 de la mañana.
Pero yo no me casaba, nada mas andaba ahí envuelto en los acontecimientos, ya sabes, ese tipo de situaciones donde te dejas ir y dices incoherencias porque todo es muy divertido y actuar de otra manera no haría sino arruinar una situación en donde todo aparece cálido y agradable y mejor todo lo que haces es disfrutar y realmente pasártelo bien dándote besos y abrazándote y bailando y bebiendo botellas y mareándote y festejando tambien sin otra cosa en la cabeza mas que la diversión y ya.