Mi primer recuerdo es de la mano de mama. Rumbo a la escuela. Amanece. El sol calienta la mañana. El cielo azul. Frío. Cuento las ventanas en el edificio. Cuento las rayas en el paso de cebra. Organizo el mundo que aparece frente a mis ojos contando. Uno, dos, tres. El edificio tiene seis ventanas. Cada ventana tiene cuatro divisiones. En la calle el señor de los periódicos, cinco revistas, demasiadas fotografías. Los autos que atraviesan. Dos personas. Café caliente. Trabajar.
Es el desfile de los animales. El señor elefante con orejas que revolotean. La señora ganso. Cerdos que se bañan.
Se rompió la cinta que me ataba el disfraz en el pie derecho. Aparezco con mi rostro confundido en la fotografía sosteniéndome el sombrero.
Y cuento.
Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete ocho, nueve, diez, once, doce, trece, catorce, quince, dieciséis, diecisiete, dieciocho, diecinueve, veinte, veintiuno, veintidós, veintitrés, veinticuatro, veinticinco, veintiséis, veintisiete…
(de otro modo no lo entiendo)
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!ehhhhhhhhhhhhhhhhhh! Hermoso, contar, contar… ¿ves?
8 October 2008 a las 16:21
a si pues cuenta con migo…
10 October 2008 a las 17:58
Sirena, sí. Contar, contar, contar. Gracias por estar aquí
Eaton, gracias por ser amigooo xxDDD
10 October 2008 a las 18:16
Que lindo cuento del conde contar.
12 October 2008 a las 22:54
hola
M e parece muy importante tu cuento y parto de aqui para decir que leerte me ayudo a entender que contando el primer recuerdo de una historia que se vivio ayuda a sacar los demonios y las buenas situaciones de esto, lo entendi en tu historia sobre el conductor del micro que maneja como manejas los de mi domicilio jaja, es muy liberador gracias
29 November 2008 a las 21:22