Tengo dos gatos. Mi gato Fidencio y la gata. Antes tenia solo uno. El jicotiLLo. Pero ya no. Ahora tengo dos.
Mi gato es gordo y muy amistoso. Todo el tiempo anda comiendo. Cuando se sube a la cama saca las uñas y desmadra la cobija. Creo que se cachondea. No me gusta. Lo corro a patadas sin darle tiempo a nada. A el parece no importarle. Cuando me ve corre a restregarse. Le digo “ven” y de todos modos viene. Se tira panza arriba y me aferra del pie. Esta medio loco. Nunca saca las uñas. Lo que hace es morder. Tiene unos putos dientes filosos y si no me cuido me lastima. Cuando me coge le tomo el hocico con la otra mano y le obligo a soltarme. Le doy galletas y se olvida.
La gata antes me gustaba. Pero ya no. Esa hija de puta si sacas las uñas. Todo el tiempo andaba arañado y los brazos me ardían. Un día decidí que podía matarla. Mejor me hice a un lado. Soñaba que me cogía con sus uñas y con sus colmillos me atrapaba la mano. Me ponía a patearla y me soltaba y le tiraba los dientes. Así que ya no le hago caso. Se come la comida del Fidencio y desaparece la noche entera. Un día, cuando tenga a sus gatos, los mataré a todos.
Y me quedaré con Fidencio.
…
Tengo miedo
Los dedos paralizados
Serpientes
Una vez vi debajo de TUS faldas
Era de mañana
(******)
No hay remedio
No tengo puta idea
…