A veces somos malos. Muy demonios. Nos crecen colmillos y planeamos festines insólitos.
Prescistias Pebiceé andaba quitada de la pena presumiendo sus cabellos rojos cuando le saltó encima El Aburrimiento. Le dolían los pies de tanto caminar y decidió que el día estaba muy desmadrado como para continuar. Entonces sucedió. El aburrimiento le saltó encima y le arrancó una oreja. De inmediato un chorro de sangre le salpicó encima y comenzó a saltar adolorida. Aulló maldiciones tapándose con sus manos de nube y dijo conjuros. La sangre paro. Pero el aburrimiento apenas había aparecido. En el cielo azul había nubes correteando como burbujas primeras cuando a Prescistias Pebiceé le crecieron dientes de perro, colmillos filosos. Tenia pensamientos suicidas y violentos. Un dolor de cabeza que la enfadaba y uñas de bruja malvada.
Ahora se había vuelto de noche. Tres ardillas corrieron a ocultarse. Prescistias Pebiceé se había vuelo demonio y la campiña aparecía desmadrada y solitaria. Aullaba planes diabólicos a las estrellas y a los exagerados.
No se defendía.
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tiene mucho que a mi me crecierón los colmillos, pero…
nunca nunca, he dejado de defenderme…
16 February 2006 a las 22:35
hola… colmillos ??? q miedo , jeje
muchos petonicos
17 February 2006 a las 21:40
estas bien pero bien loco jajajajaja
saludos
http://www.fotolog.net/matyta
***firmame***
19 February 2006 a las 11:38