Casi no me gusta decir mentiras porque luego no recuerdo las cosas que dije y entonces sucede que la gente me sorprende. Me dicen: “¿recuerdas que dijiste tal cosa??. Y yo me quedo desconcertado.
El problema es que nunca recuerdo nada. Nada. Es una lesión cerebral, supongo. No recuerdo lo que comí en la tarde. No recuerdo lo que sucedió la semana pasada.
Me gustaría que la vida fuera como una canción de Miranda. Solo así estaría repitiéndola y cantándola todo el tiempo. Y la recordaría.
Si la vida fuera una canción seguro que no la olvidaría.
Iría por la calle cantándola todo el tiempo y repitiéndola y si alguien me detiene y me pregunta algo, cualquier cosa, le respondería de inmediato:
Pero dios no existe y la vida es una puta injusta arrabalera y desgraciada y yo no estoy a cargo.
Así que no podemos sino instalarnos en la actitud correcta. Ya te digo: no puedo hablar de todo esto sino es en función de mi. Porque la vida me debe una ¿ves? Por eso soy un hijo de puta irresponsable y abusivo y pisoteo a quien se ponga enfrente y me como el mundo a mordidas de perro. Porque la vida me debe una. Y no me ha pagado aun nada. Ni un pedacito. Esa es la actitud. Y no tengo miedo. Ya estoy muerto. Me rompí la madre en 98 cuando me tire de aquel quinto piso. Todo esto ya nada más es extra.
Así que estamos igual ¿ves? La vida nos debe una. A ti y a mi. Así que déjate de preocupaciones estúpidas y ponte las putas pilas y suéltate de esa estúpida y horrible fijación y vuélvete irresponsable e hija de puta. A la mierda las responsabilidades y las preocupaciones que solo te matan y envenenan tu alma. La vida nos debe una.
Y nos la vamos a cobrar muy cara.
En el cielo hay pájaros volando encima de las nubes. Cuando llegan a una determinada altura ya no saben como bajar. Se ven como puntos lejanos erráticos y desamparados. Entonces suben mas y mas alto hasta que no pueden mas. Comienzan a chillar/aullar/ de esa manera tan desesperada como no te puedes imaginar. Acá abajo no se escucha nada. Solo se ven los puntos erráticos cada vez mas lejanos. Algunos pájaros ya no pueden respirar se ahogan y se mueren. Se quedan flotando entre las nubes. Los mas avispados, los que no han aullado/chillado/ y se han aguantado, siguen volando mas alto. Casi no tienen respiración pero siguen volando. Están aterrados pero no pueden detenerse. Algunos de ellos sangran. Se han vuelto blancos y no tienen plumas. En las alturas mas lejanas hace un frío terrible. Después todo se vuelve negro.