El firus estaba viejo pero era un piduCo. Era perro callejero, perro corriente y vulgar, perro ordinario y casi como rata de alcantarilla (pero rata gigante), feo y mugroso y peludo con pelos largos y descoloridos y de cola desgastada.
Un día el gandalla se murió y toda la gente se puso triste: el firus con toda su agresividad y violencia defendía a todo el vecindario de los ladrones y los malhechores, de los vagos y los delincuentes. Cuando se murió todos nos quedamos indefensos.
Pinche firus.
Era una maniobra loCa. Y pareCía que lo intentarían.

Acá vamos nosotros. Juntos. Saldremos del camino, del puto camino trazado. Saldremos veras. Tu ve a tomar por el culo con esa tu amabilidad y tu compasión y tu mentira y tu arrepentimiento fingido.