Hay una película de nicolas cage donde ellos van en su auto atravesando la noche en una carretera oscura y platican de cosas mientras frente a ellos la oscuridad se esta. Platican y entonces, alcanzándolos, a lado de ellos, con su velocidad y su oscuridad, con su platica y sus aventuras, aparece una bruja. Es de noche y la bruja los persigue, los alcanza, los vigila: se burla en esa noche suya de oscuras complicidades: es una bruja.
Se incorporo riendo y la miré. Le solté un empujón. Se me quedo viendo. Le volví a empujar. Fue un empujón mínimo, leve, inofensivo. Pero ya estaba acostumbrada. Eso es lo malo: que siempre terminamos por acostumbrarnos. Lo mejor era al principio, cuando no sabia de que iban las cosas cuando le soltaba un empujón y se me quedaba mirando extrañada, preguntaba: “¿órale, por que me empujas?” o se recargaba en mi para evitar mas empujones: en eso era singular… Es cuestión de darle un empujón a la gente para saber de que van las cosas.
Va que hay de tinacos a tinacos. Considerando que nunca antes se había puesto a lavar un tinaco rotoplas. Tinacos arriba de la azotea donde se pone el agua para que las casas abajo la tengan y puedas tu lavarte las manos bajo una llave con esa facilidad que ofrece la civilización ¿? actual y moderna y fulminante Si había lavado tinacos, pero eran de esos tinacos que aparecen acostados siempre, con forma de submarino amarillo que únicamente les faltarían las ventanitas y una que otra cara de menso de un beatle de monito como aparecen en esas viejas
reproducciones en la paginas de internet y así. Esos tinacos si son fáciles de lavar porque no están altos ni profundos ni de ese modo tan grande que tienen los tinacos rotoplas que te obligan a meterte dentro de ellos y luego ni te puedes meter o necesitas una escalera mínima hecha de cubetas volteadas o sillas de madera o algo. Y entonces resulta que siempre es peligroso intentar lavar un tinaco rotoplas porque el riesgo de que una silla malhecha no resista tu peso se caiga y te bote metros allá es grande.

El sábado 15 de marzo se llevará a cabo la segunda marcha mundial por la paz. México no debe quedarse inmóvil ante la ambigua posición del gobierno foxista; la población civil debemos reiterar cuantas veces sea necesario que no queremos una guerra, que Fox se convierta en cómplice de genocidio si vota por el sí en el Consejo de Seguridad. Es por ello que llamamos a unirnos a esta marcha mundial este sábado 15 de marzo a las 4 de la tarde del Zócalo a la embajada de Estados Unidos. Pega en tu ventana, auto o negocio letreros que digan: “No a la guerra”.
Escudos Humanos México