La confusión vino después. Primero quede deslumbrado ¿Has sentido que en ocasiones te faltan palabras para explicarte de veras? ¿Que las cosas que dices en realidad no dicen nada? ¿Que se quedan en meros gemidos, pujidos, lamentos, sonidos ridículos que en el fondo y la superficie nada dicen? Venga, que solo verla detenía en mi el flujo normal de ideas que tenía y me hacía quedar mudo totalmente y en todo sentido. No exagero si afirmo que allí me podía quedar mil años solo mirándola si cansarme ni distraerme ni pensar en otra cosa tan solo en seguir allí, frente a ella, a su lado, todo intrigadísimo y a la ves totalmente convencido de que no era real como real puede ser (y de hecho es) todo lo que puedes encontrar cuando vas ahí, quitado de la pena, paseando en un día soleado, de veras despreocupado, totalmente convencido de que todo esta bajo control y de que nada puede salir mal.