Dame oportunidad. Puta bestia obscena. Es imposible contenerlos a todos. La visión es complicada. Ven. Tengo alimentos en la mano. Estrellas. Temblores ¿A quién le contaron las historias sin mácula?
Te miro con los ojos brillantes. Apuesto mi vida entera ¡Muéstrame a los ingratos! A los desenfadados.
Soy el más puto inexplicable. El más amoroso y expectante.
Quiero regresar contigo. Quiero regresar a casa. A la mas pura esencia.
Y tal.
Te echo tanto de menos
Irse a tomar por culo a la puta mierda cambia el punto de vista. Estoy desnudo. Ayer estaba mirando la estrella esa, la mas luminosa, esa que forma un triangulo complicado en medio de un mar de colegas asustadizas. Tengo problemas visuales. Constantemente los milagros aparecen y desaparecen. El sonido de las olas, la oscuridad. Dame una oportunidad para escapar al otro lado y no me veras el jodido polvo.
Lo juro.
Creo que tantas cervezas, tanto sol, me vuelven hilarante. Desenfadado. Dame oportunidad maldita sea.
¿Os conté que siempre es posible ir a tomar por culo del mundo de todos los días y (los bolsillos ahítos) subir a un avión para atravesar la mitad del país e instalarse en presuntuosos lugares?
Me lo ando montando. Soy un puto Rock Star. Todo mundo quiere que tire líneas para ellos.
¿En donde se oculta la princesa de promesas infinitas?
(se ocupa en cursos inofensivos a capullos de promesa)
Yo tengo todas las respuestas.
Unas veces resulta que llueve todo el tiempo y pasas el día entero bajo chubascos helados corriendo por tu vida sin recordar de veras las cosas más importantes y en realidad esenciales.
Otras veces no. Recuerdas que fuiste con A a comprar un naranjo para sembrarlo en el jardín de la casa. Estaban en Xochimilco donde venden todo tipo de plantas y flores y árboles y pequeños arbustos y de adorno y de fiesta y sorpresa. Compraron pequeñas plantas de frutillas picantes y cargaron todo para llevarlo al coche con los zapatos llenos de lodo salpicando en los charcos de mediodía. Una rana saltó sorprendida. Comieron alimentos preparados mientras echaban risas y hacían planes de bailes festivos y de aquelarre.
Era un día soleado y era de mañana. Vieron pequeñas plantas devora-insectos y casas de juego que parecían antiguas construcciones.
Quiero que siempre sea fin de semana para no despertarme temprano (¡maldito trabajo!) y mejor arrebujarme entre tus brazos de ensueño. Me muero.
Y te amo.