Por la mañana salí como bandido de la casa de A. Aun estaba oscuro y me revisé para ver si no había olvidado algo. Cuando la puerta cerró eche a caminar. Dormí muy bien durante los últimos cuatro días. EL viernes fumamos mariguana y echamos carcajadas hasta la medianoche. Pero al día siguiente despertamos al mediodía. Respire profundamente estirando los huesos de la espalda mientras pensaba que necesitaba un suéter nuevo. En el sitio de taxis subí sin dificultad y llegue en diez minutos a la barranca del muerto. Antes de las siete estaba en el departamento. Desarrugar la ropa, bañarse, comer basurillas, salir corriendo, leer blogs, noticias impresionantes, mandar correos, imágenes, unicornios del 2008, tengo hambre, me dieron la regañada porque no se manejar, microchips, soluciones, musica, quiero encontrar un método para dormir menos. Ya no quiero trabajar por poco.
Ahora es media tarde y tengo hambre.
Y si todo esto no es sino la dulce broma de una mediatarde de ensueño, nuestros cabellos al aire, los patos detrás de nosotros, los chubasco artificiales, del bosque de ardillas, papa corriendo detrás de ti mientras caías lago abajo con las hojas en tu rostro, las sombras bailarinas del paseo infinito, arboles gigantes, flores narcóticas, el beso calido de las abejas juguetonas, agradecimientos, besos curativos, el señor de sombrero rimbombante regalando tesoros, la televisión mostrando malabares, platos rebosantes, te quieres ir de la casa para no estropear aquel orden, un día comprenderás que las luces en el cielo son pensamientos festivos de las estrellas parpadeantes, relámpagos, sapos entre tus ropas, las casitas construidas en la arena tienen las ventanas abiertas, te mandaron por refrescos de sabores y caíste descuidado en el charco de ajolotes, baños de agua fría, risas estivales.
Un día terminará todo.
Regresé de Los cabos olvidando mi carpeta personal en el servidor del laboratorio donde estuve trabajando todas estas semanas. Esto me desalienta. Trabaje todos los días, al regresar del laboratorio, en detalladas historias ficticias que se me ocurrían espontáneamente, anotaba especulaciones acerca del espacio-tiempo mientras inyectaba mixturas coloidales a los pequeños roedores comunes que dormitaban en las pulcras jaulas blancas ensueños del valle bajo un cielo azul deslumbrante.
Comprendí que el truco de todo esta en arrimar la mano al fuego y en dejarse de manías estupidizantes: la televisión a todo volumen, el corazón destrozado y la infeliz que corre dando mordiscos desesperada con la sangre chorreando, las visiones maniatadas donde pasas la vida entera en La Muñeca (una mugrosa cantina) y la policía persiguiéndote, tus zapatos gastados, tus lecturas inanes. Odioso hijo de puta.
Y regresaba a mi habitación a poner orden en los pequeños papeles que me sacaba de la bolsa. Dejé de beber cerveza a favor de una vida más reconfortante. Esto es un viaje, me enteré de mala manera, con huesos rotos y recuerdos escalofriantes, es un puto viaje, y yo, por mi parte, quiero estar donde comienza la fiesta y tener la cabeza fria y clara y comprender al instante y enterarme de lo que por sobre nuestras cabezas se teje. Basta de falsas visiones.
Una cosa es cierta: ahí fuera se construyen complejas conspiraciones mientras el mundo entero continua frente a la pared descifrando las sombras de sus pensamientos obscenos, con manos toscas, dientes carcomidos, erigiendo palacios, hambrientos, enfermos, violentos, dandose en la cabeza, aullando, enfadandose con el de a lado, escurriendo sudor, hilarantes, la musica a todo volumen, volantazos, ambiciosos, desesperados, ciegos, sordos, repugnantes, con sus manos grandes, ensuciandolo todo, aplastandose las cabezas, rompiendolo todo, textos infames, escupitajos, miradas de resentimiento y parodias del cielo, quieren alcanzarse las bocas y demostrar que son los mejores.
Durante todo este tiempo construí una visión exagerada acerca de las gotas de lluvia sobre nuestras cabezas. Confeccione esquemas. Dibujos explicativos. Pase noches enteras en la playa con mis pies enterrados en la arena mientras las olas lamian con sus bocas de agua mi rostro perplejo.
En otro tiempo habia leido la historia de la resurreccion. En aquel entonces yo mismo fabrique mitos y elegi heroes. Comportamientos. Caminos mejores. Imaginaba que era posible un mundo mejor. Pero estaba lleno de la miseria humana que permite ufanarse de las pateticas victorias mientras el resto del mundo se ahoga en el rio de mierda que me llega hasta el cuello.
Lo que hace falta es una minima oportunidad. El demonio no es esa bestia alada de colmillos furiosos que te arranca los miembros en tus sueños mas dementes. Te salta a la cara mientras corres al trabajo, mientras pides consome de pollo, cuando compras ropa interior, cuando bebes el café las mañanas, cuando echas risas, cuando enciendes un cigarro, cuando lees las noticias, cuando escuchas a the hives, cuando prendes la pc, cuando ves la tarde soleada, cuando mandas mensajes, cuando sintonizas las noticias, cuando lees crimen y castigo, cuando compras un pantalon, cuando te masturbas, cuando escribes mails, cuando haces tensegridad. Mientras escribo este post.
Por mi parte voy a comenzar a trabajarlo. Reescribiré mis historias extraviadas. Confenccionaré posts con ellas. Ahora estoy preparado. Siempre me he creido el chinGon de los caBos y todo el tiempo no he hecho sino comportarme como el ultimo hijo de puta que apenas se atreve a levantar la mano.
Y no voy a tomar drogas.