Leo en diferentes blogs el asunto de “los enlaces”. Que si aquel pone un enlace para que tu lo enlaces, que si eso es bueno, que si todos somos una panda de interesados envidiosos y acomplejados cabrones ansiosos por las visitas y todo ese puto rollo abrumador de las pendejadas gratuitas y tal.
Por mi parte me descubro lejos de esos escenarios de odio envidia rencor y patéticos intentos de saberse aplaudidos. Que les den a todos menos a mi y a mis amig@s, jeje.
Yo pongo un enlace porque re-de-pente descubro que me han enlazado y ESO me da un montón de gusto, me muero, neta. Digo, tan simple como eso. Para mi es como decir ¿quieres ser amigo? y enseguida ponerme la mano sobre el hombro y comenzar a contarme cosas y platicar y hacer de todo esto algo cálido y amistoSo y …. digo, alGo menos mierda, vistas las relaciones humanas actuales en este mundo tan puñetero (tres veces) como el solo.
Es que acabo de descubrir un enlace a Nueces en Simultáneo.
El firus estaba viejo pero era un piduCo. Era perro callejero, perro corriente y vulgar, perro ordinario y casi como rata de alcantarilla (pero rata gigante), feo y mugroso y peludo con pelos largos y descoloridos y de cola desgastada.
Un día el gandalla se murió y toda la gente se puso triste: el firus con toda su agresividad y violencia defendía a todo el vecindario de los ladrones y los malhechores, de los vagos y los delincuentes. Cuando se murió todos nos quedamos indefensos.
Pinche firus.
Era una maniobra loCa. Y pareCía que lo intentarían.
