Dice la historia que había una laguna donde cuando pasabas después de un largo recorrido a través del desierto y te detenías a beber agua y en realidad sofocado y sin fuerzas para dar otro paso mas, te detenías, digo, a beber agua y saltaba una rana que se te ponía a hablar ahí mismo. Entonces al instante siguiente salían mas ranas y te preguntaban miles de cosas acerca de tu viaje, eran ranas curiosas que querían saber quien eras y por qué habías decidido cruzar ese desierto; y te preguntaban tu nombre y miraban, curiosas realmente, tus zapatos gastados y la mugre en tus ropas y tus cabellos descuidados. Y te preguntaban y te preguntaban y te preguntaban. Tres veces, dice el viejo sabio. Entonces dice la historia que si querías seguir caminando y llegar al final de aquel árido desierto caluroso y habitado por alimañas venenosas y sabandijas que querían devorar tu alma, entonces tenias que comerte a la primera rana, la primera que saltó y que se te puso a hablar ahí mismo, te la tenias que comer de un mordisco violento en un movimiento inmediato. Entonces todas las ranas desaparecerían al instante siguiente y tu podías seguir adelante para llegar al final de aquel puto desierto agobioso y como un infierno eterno. De otra manera las ranas te seguirían preguntando y al final te convencerían para quedarte con ellas en esa laguna, te darían alimento y te contarían historias inverosímiles en pago por todos los detalles del viaje que tu estabas haciendo y les habías contado.
Las ranas son verdes. Y resbalosas.
Si la vida fuera justa yo seria rico y no andaría mendigando los centavos. Seria un puta estrella de rock con una capulla sexi a mi lado, dándome besos y murmurándome al oido que soy el más mejor. Puta mierda.
Llegó el recibo del teléfono. Tengo miedo de abrirlo. Es jueves y llegué borracho porque estuvé en La Muñeca aullando canciones de Cake. En realidad ya es viernes. Mas allá de la media noche y tal. Y llegué y en la puerta de entrada el portero me dio mi recibo del teléfono. Ándate jideputa, a pagar el precio, esa larga distancia a MTY, esa puta llamada al celular ese, joder, paga el precio nuexeciLLo… Llegó el recibo del teléfono y tengo miedo de abrirlo.
Manden dinero.
Manden puto dinero.
Yo tenia un alma ¿ves?, luego se me perdio. Mi alma tenia una supersonrisa y no paraba de echar desmadre.
Un dia desaparecio.
Creo que se la chupo la bruja. La puta bruja se chupa a las almas desapercibidas. Ese es el problerma. Una puta alma tiene que ser mañosa y maliciosa. Porque si no se muere. No hay almas puras en este mundo. Las almas puras se las comen las brujas.
Entonces me quede callado y todo mundo alzaba la voz y pasaba de mi y no comprendia que mi alma no estaba conmigo, ni siquiera entendia que un dia tuve alma.
Un dia quiero encontrarme con mi alma para agarrarle de los cabellos y romperle la boca. Por estúpida y por dejada.
Hija de puta.