Entonces se hace de noche. En ocasiones muero de hambre cuando es de noche. Pero prefiero no comer. Así me duermo mas pronto. Supongo que si tienes hambre y estas débil y cansado entonces así te gana mas rápido el sueño (y te duermes y sueñas historias desesperadas donde hay alimentos y todo tipo de cosas que te puedes comer. Lo mejor de los sueños es que en un sueño puedes comer lo que sea: te puedes comer hasta a las nubes y los rayos del sol, y los suspiros de la gente y los pájaros que pasan volando a tu lado y tus manos y te puedes comer incluso tu ropa y el brillo de luz en los ojos de la gente y el reflejo del sol y las sonrisas y las bocas y las palabras y las caricias y la piel y los besos y las voces y los cabellos y las flores en los cabellos y las canciones y la música y los recuerdos y los abrazos y los zapatos de verano y los pies desnudos y la primavera y el verano y las estrellas y los cielos azules y las galaxias y las constelaciones). Pero se me hace horrible pensar en comer cuando es de noche. Tener el estomago lleno y estar haciendo digestión mientras sueñas. Agh. Qué desagradable. Mejor no. No como nada cuando es de noche. Así al otro día amanece y es sábado y de veras Me Muero De Hambre y entonces aprovecho para irme a la calle. Y llegarme a los tacos de pastor atrás del zócalo y comerme diez tacos y pedir refrescos de sabores y quedarme ahí sentado platicando con los taqueros que tambien venden tacos dorados y tacos como enchiladas picosos y calientes. Y mirar a la gente desesperada y a los vendedores ambulantes y luego salir y caminar esas calles de casas antiguas e historias múltiples. Un día, cuando tenga mas dinero, quiero mudarme y alquilar un departamento o un cuarto en medio de toda esa vida festiva. En realidad ya se donde: justo en el cruce de Justo Sierra y Jesús Maria, cerca de la Academia de San Carlos, hay un parque chico, la Plaza Loreto. Me imagino que seria de puta madre vivir por ahí. Los sábados la luz entrando a todo por la ventana mientras yo estoy escribiendo historias descabelladas en mi cuaderno de viajes, o frente a la computadora, o estoy leyendo libros ambiciosos o practicando tensegridad. Y luego salirme y llegar a los tacos de pastor, caminar apenas tres calles, y llegar a los tacos de pastor, y comer diez tacos y tomar mas refrescos de sabores y platicar con mis amigos los taqueros y luego sentarme en el parque, la Plaza Loreto, a ver a la gente y contarles historias desbordadas a los niños atentos que pasan o a los ancianos que toman el sol o a los ambulantes que gritan y aullan tratando de venderte cualquier cosa o a las muchachas de sonrisas festivas y amigables; y luego regresar al departamento y seguir escribiendo historias descabelladas y dormirme muerto de hambre y soñar que vuelo como demonio en los cielos azules de México DF la capital.

¿Has sentido cuando estas dormido y te pones sobre tu brazo y luego tu brazo se duerme y sientes comezón y cosquilleo en el brazo y la incomodidad te hace despertar y decir: “creo que me dormí sobre mi brazo” y te acomodas en tu cama de manera que tu brazo quede libre y se recupere y te vuelves a dormir y luego se te olvida y ya?
El jueves pasado me dormí tarde porque iba loco regresando de echar desmadre y el viernes me desperté para ir al trabajo y entre al baño y me di cuenta de que mi brazo estaba dormido y mi dedo meñique y el de a lado estaban dormidos y pensé que había estado sobre mi brazo durmiendo así que no hice caso y me bañe y cuando me acabe de bañar decidí que aun tenia mucho sueño y me regrese a mi cama a dormir mas.
Cuando me desperté a las 10 de la mañana mi brazo seguía dormido.
Aun ahorita que ya es lunes y casi media tarde mi brazo esta dormido.
Le platique a una colega el sábado que nos vimos y me dijo que era grave porque era el brazo izquierdo, pregunto si me había enfadado recientemente y yo le dije que no, que casi nunca me enfado, y mucho menos recientemente; total: no le hice caso y seguí en el rol y tal. Pero le acabo de comentar la situación a mi compadre del trabajo y me dijo que en verdad si era grave y que me fuera al doctor. Dijo que era grave porque era el brazo izquierdo y cómo esta eso de que solo el dedo meñique y el de a lado están dormidos.
Tienes un doctor que te pueda atender ahora mismo – preguntó.
Y yo medité unos segundos y recordé al doctor que me atendió cuando me caí del quinto piso y le dije si y el me rogó encarecidamente para que fuera y de que no lo dejara porque era muy malo de que mi brazo izquierdo estuviera dormido.
Tengo miedo. Igual y si es grave y yo siempre dejo pasar todo.
Supongo que has tenido momentos en la vida que te han dejado así como sintiéndote realmente vivo y en realidad disfrutando plenamente del momento. No hablo de las noches en que follas como conejo y te sientes de puta madre, me refiero a situaciones vitales que se presentan espontáneas y en donde tu eres figura principal.
A mi me ha sucedido algunas veces. Una que recuerdo fue cuando andaba como demonio con mis compas de la secundaria (hace miles de años) en la segunda sección del bosque de chapultepec y todos íbamos en bicis subiendo las colinas y bajándolas súper veloces. La historia es larga, pero todo culminó cuando bajamos a toda velocidad la súper colina mas pronunciada y se me fueron las cabras (y perdi el control) y el cielo era azul intensísimo y todo estaba lleno de luz y entonces corrí a reunirlas de nuevo (a las putas cabras) y baje la colina a más de mil y perdí el control, digo, de la pinche bicicleta y resulta que por la colina tambien bajaban coches a toda velocidad, (si, íbamos ahí maniobrando en una vía de alta velocidad en lugar de hacerlo en las áreas reservadas para los ciclistas) y perdí el control y bajé como demonio y me caí y rodé colina abajo con todo y bici y me rompí la madre totalmente (eso parecía) y un coche me atropelló y quede hecho polvo hasta debajo de la colina y todos mis compas de las bicis (éramos como siete) bajaron aterrados a ayudarme y el del coche que me había aventado tambien se bajó y todos estaban peor que yo porque yo me levanté sin mas y no me había pasado nada sino nadamas puros raspones en el brazo y en las piernas y en la cara toda raspada y el puto susto pero de peligro nada y solo la bicicleta quedo desmadrada y chueca. Todos me miraban súper asombrados porque ahí estaba yo desenfadado y muerto de miedo pero caminando y con vida múltiple. Uaaa. Después anduve de presumido, contando la historia a todo mundo.