A veces la gente se come todo sin respirar siquiera que no te dan tiempo de saborear nada. Al instante siguiente descubres que sus platos estan vacios y no puedes comprender como es posible que tu apenas estes dando mordidas al primer taco.
Quiero no preocuparme por lo que la gente se come ni tampoco estar atento para ayudarles a escupir los bocados que llenan sus bocas y las ahogan y las hacen morir de asfixia.
Uno deberia estar dispuesto a recibir las lecciones y las reprimendas.
Cuando tenga que dibujar y cantar al mismo tiempo llevare conmigo palabras festivas, trazos de mariposas.
Consigue lo necesario para aguantar el camino.
¿Recuerdas cuando te revisaba los lunares en tu cuerpo amarillo?
Quiero ser simpatico, ocurrente y encantador.
Era un planeta fuera de otro planeta dentro de otro planeta.
Un día sucedió que bellaCo se quedo dormido afuera porque Büilare roncaba con estruendo. bellaCo se puso a soñar con bombas de jabón y olvidó despertar. Olvidó el desayuno y luego olvidó la comida. Olvidó la merienda y antes de que se diera cuenta (eran miles de bombas de jabón) el planeta donde habitaba cambió de dirección.
Büilare había desaparecido.
bellaCo paso tres mil años aullando por su regreso. Büilare no estaba y bellaCo se hacia polvo. Le salió una barbita espinosa. Le crecieron cuernos largos. Colmillos de perro. Husmeaba con su nariz rabiosa y se comía las sombras descuidadas que olvidaban ocultarse.
Büilare no podía hacer nada. Había sido raptada al planeta mas alejado e inalcanzable jamás mencionado y estaba apresurada tratando de salvarse y evitando que le comieran la esencia.
bellaCo desmadraba las sombras todo triste y enfadoso. Puto mundo hostil, se decía, cuando algo se movía allá afuera. Se abalanzaba con sus dientes filosos y fulminaba a mordiscos cualquier rastro de certeza.
Otro día sucedió que Büilare apareció en sus sueños y comenzó a platicarLe…
Hoy soñé con Marta. Ella estaba en un escenario donde cantaban unos compadres pero el escenario donde ella estaba, estaba ENCIMA del escenario de los compadres esos y ella bailaba en el escenario.
Yo la veía de lejos y me exaltaba y abriéndome paso entre la gente llegaba hasta al frente y alzaba las manos y aullaba llamando a Marta Famosa que estaba en escenarios mas altos que los comunes bailando con un vestido de hada o insecto volador.
Por fin despues de mil intentos ella me veía y como hacia miles de años que no nos veíamos ella bajaba rápidamente del escenario pero como éste estaba altísimo ella se descolgaba y al final confiaba en que mis brazos la detendrían en su caída hacia abajo y entonces va y se deja ir y se suelta y mis brazos casi la detienen y al final se dio un golpe en el piso y cayó y nos reímos mucho porque cayo como bolita y nos dimos abrazos desesperados porque estábamos felices de estar juntos en un sueño lleno de gente y canciones y escenarios inalcanzables.
Luego fuimos a su piso y nos dimos un beso con lengua.
Al final mi zapato estaba roto.