Llovió tan fuerte que se formo un rio en la calle. El rodriGo se organizó clases de buceo. Era un grupo de aprendices grande. Cuando se ahogo el primero se prohibieron las cervezas. Nadie protesto. Era demasiado tarde. Camila vomitó llenado de un teñido baboso el agua del rio. No quisieron seguir. Echate un clavado me dijo el cerdo. Pero tenia frio. Me baje del microbus y camine entre la corriente. No habia accesos libres. Alguien dejo los huesos de un pollo rostizado. Atravesé con cuidado.
Es que comienza el verano.
Como aquel sueño en donde estoy en un lugar colorido y muy de puta madre, donde primero eran unas calles del barrio. Después fue como si en los baldíos donde no había casas la gente hubiera construido pequeños recintos de madera con artesanías dentro y pinturas y eran espacios culturales con ese tipo de artefactos de exhibición como pinturas y pequeñas obras de arte. Todo muy colorido y tal. Después todo se metamorfoseo y se convirtió lentamente, y al mismo tiempo con el vértigo del sueño, en una pequeña ciudad con calles angostas y casas todas coloridas donde había pequeños restaurantes y lugares para comer y todo era de puta madre porque se trataba de un pueblo muy cálido y tranquilo y lleno de luz y sol y color y gente amable sirviéndote de comer
Entonces nos detuvimos en un lugar donde vendían comida justo en la calle y el lugar estaba lleno de gente. Entonces en la superficie donde cocinaban la comida, una enorme, al principio era chica, una enorme, digo, plancha de metal, caliente llena de comida en ese lugar ponían a cocinar una suerte de ratas gordas y chistosas.
Pero eran como unos animalillos peludos y de ojos chicos, como rasgados y dientes pequeños pero salidos y eran unas ratas gordas así como infladas, pero no se si lo que las inflaba era el calor de la plancha de metal y recuerdo que de primero las ratas gordas eran peludas pero cuando ya estaban perfectamente cocinadas las ratas gordas ya no tenían pelo.
Y un detalle perfectamente chingón y glorioso, digo yo, era cuando las ratas gordas (las ponían vivas arriba de la plancha de metal) se comenzaban a cocinar. Porque lentamente se dejaban poner arriba de la plancha y al instante siguiente los señores que las cocinaban ponían un ¡zapato!, un zapato de verano arriba de la plancha, pero no era como un zapato aunque en el sueño a mi me parecía un zapato, era así como un pan con forma de zapato de verano abierto y fresco y el pan estaba también cocinándose y poniéndose negrito y crujiente y calentándose arriba de la plancha de metal y cuando la rata gorda se comenzaba a morir y a cocinarse y quedaba como suculento platillo, digo, la rata gorda se metía al zapato y se cocinaba por completo.
Entonces te la servían en unos platos verdes muy chingones que tenían jeroglíficos y pesaban poCo.
El problema con los sueños es que se acaban pronto, cuando te das
cuenta de que habitas uno de ellos inmediatamente el sueño acaba. No
puedes hacer nada para prolongarlo. El sueño acaba y te deja anhelante.
Agobiad@. Hay historias olvidadas donde se cuenta que es posible
permanecer ahí. Dar cuenta de las formas cambiantes, de las luces
flotantes, de las melodías que se repiten y se repiten como consejos, como
ordenes, como instrucciones o como impulsos, como deseos genuinos.
Mientras tu duermes yo escribo historias imposibles donde cantamos
estridentemente, mientras nos contamos las cosas que hicimos durante el
día, las cosas que vimos y escuchamos, las que nos dijo la gente, las que
pensamos, las cosas que provocaron temor en nosotros, y enfado y rencor
pero también alegría como luz del sol y claridad y descubrimiento. Y
escucho los cantos de ese grupo de locos que dicen de romper los cristales
y gritar y entrar y seguir. Sin detenerse. Y te imagino en una noche llena
de luz y de gente y rodeada escuchando música, las manos arriba, tus ojos
iluminados, tu gesto desmadroso, alegre vivo, mierda, que quisiera estar
ahí y quiero que el sueño no se detenga y acabe y re-de-pente despierte en
mi cama y el cuarto oscuro y las cortinas de la ventana agitadas, es el
frío del amanecer.