Nux fulguris

Categoría On the road

Desencuentros

Una muy cool y desenfadada, con su mirada amistosa pero cínica mirándote desde el lugar principal, otra despistada y expectante sin decidirse a ponerse de pie para hacerte un lugar y dejarte sentar para contar todas tus aventuras, una mas con sus sonrisas y sus alegrías. Otra como espectro sonriente. Todas cuadernos usados de hojas maltratadas y amarillentas, sin fuerza en las voces para obligarte a rezar con amenazas porque debes cortarte las venas. Tu corazón les pertenece. Los festivales han cerrado sus puertas. La vida (esa hija de puta y arrabalera) no se anda con fingimientos. Explotas, te desmadras. Te usan, te rebajas.

Mírenme fulgurante repartiendo las entradas fingiendo torpeza y lejos de ser grosero.

Desolation row
(¡basta de construcciones!)

Por otra parte, y siendo honestos y tal, creo que la insensata pero saludable y hasta cierto punto bendita inconsciencia que hasta el momento me ha caracterizado, ha servido para, si saltamos de un movimiento al abismo, sobrevivir en medio de borracheras y aquellarres, y, si nos quedamos paralizados mirando los ojos de la bruja, conseguir todo lo que necesito sin demasiadas y confusas complicaciones todas, sin duda alguna, estériles y desgastantes. Ahorrémonos explicaciones. Pedí comal caliente con costilla asada y me trajeron un plato humeante para envidia de pordioseros y hombres de negocioso. Dicté lecciones señalando alegremente el listado de regalos y golosinas para no pasar por simple ni desinteresado. Ordené la cuenta con mi voz paciente y recibí atenciones y cuidados. Habité lugares comunes con desenfado y sin cavilaciones, tampoco sin demasiadas pretensiones ¿Os gusta que haga el medio loco? Saldremos a la calle desolada donde la gente corre apresurada esquivando los edificios que caen en el infinito cataclismo que se sucede día tras día y pediremos el taxi que les lleve a casa. Será un día nublado y nos cubriremos el rostro para protegernos de los gases tóxicos, del polvo y de la triste desolación que invade todo. Les alcanzaré unas monedas y les veré subir para, después, ver cómo se alejan apresurados perdiéndose en lejanía entre montones de polvo en un día gris gélido y destruido.

On the road

El fin de semana andaba triste y cabizbajo porque me habian mandado a paseo por desinhibido y enfadoso. Pensaba que lo mejor era desconectar y dejarme ir en el flujo de los acontecimientos antes que ponerme a reflexionar y a pensar en las cosas que me habían llevado hasta ahí. El problema es que llamamos “reflexionar” a masturbarnos mentalmente y a padecer histéricamente acerca de lo que debimos haber hecho y nunca hicimos y por eso pensamos que la puta vida injusta y arrabalera nos esta tratando mal y nadie nos comprende y tal. Así que decidí no “reflexionar” y si dejarme ir y mejor desconectar. Que me acerco a La Muñeca como perro apaleado aun meditabundo y desagradecido cuando vi a Prescistias Pebiceé echando desmadre en lo suyo toda fulgurante, exuberante, desinhibida y tope presuntuosa. Yo me acerque y pedí neGra modeLo y lueGo comprendí que todos estaban atentos a la jodida televisión porque en la pantalla había un clásico de fútbol y creo que era emocionante y divertido porque estaban borrachos y peleando con sus sonrisas, unos, y con sus caras de enfado, los otros. Me hubiera quedado al aquellarre de botellas rompiendo y volando y a los golpes y los berrinches pero afuera me dieron ganas de meterle mano a Prescistias Pebiceé y me largue y andábamos platicando y me dijo después de tres besos que fuéramos al Castillo del Abuelo. Me dijo que iría su amiga y que me esperaban pasada la medianoche en el California enfrente de los Multicinemas los Reyes. Quedo de marcarme y me dijo: “es que no tenemos dinero ves” “¿Y por eso me agarras de pendejo para que pague los tragos no?”, entonces sonrió y me dijo que si y a mi me encantaba la idea porque hacia tanto tiempo que no andaba de nuevo On the Road echando desmadre y metiéndome en pleitos de cantina y rompiendo botellas y bebiendo tragos largos de cerveza fría.

Para no hacer el cuento largo, después de quedar de acuerdo, entré a La Muñeca a por otra cerveza y me di cuenta de que el Fidencio andaba dándose en la boca con otro mas grande que lanzaba golpes al infinito sin darse cuenta de que el infinito le arrancaba los cabellos a mordiscos rabiosos mientras se le cagaba de risa en la cara. Salí de ahí en dirección a casa para conseguirme dinero y darme un baño. Apenas eran las diez de la noche y el Castillo del Abuelo me quedaba un poco lejos.

Llegue justo a a la media noche a los Multicinemas Los Reyes. Cuando dieron doce y media me desesperé porque Prescistias Pebiceé no marcaba. No marcó y entonces dio la una de la mañana. Una jodida patrulla me había detenido y casi me suben porque dijeron que yo era sospechoso. Mejor me regrese. Triste y cabizbajo, reflexionando, esa hija de puta me las va a pagar.



XHTML Strict!
CSS Válido
Usa Firefox
Powered By WordPress

Feed RSS Sindicar Nux fulguris
Nux fulguris forma parte
de la comunidad de blogs fulguris
www.fulguris.net

Creative Commons License
Nux fulguris está bajo una licencia de Creative Commons
Nux fulguris (cc) 2002-2026 NuEz