Y aquella vez iba yo pasado de pastas, pero pasado que te cagas de modo que no podía poner la jodida instalación de luz y baje y luego subí y volví a bajar de nuez como seiscientas veces, primero para mirar los putos fusibles, luego para conectar y atornillar los focos y mas después neta que ya no me acuerdo ni para que jodidos yo bajaba y subía como tiovivo parlante droGado y laborioso. Que en suma así paso el puñetero día en medio de ese frenético ir y venir hasta el tope de pastas y contento y echando desmadre hiperexcitado y tal.
Al final mi pinche tio barrigoncito se enfado y me mando a tomar por culo porque “ni un puto foco sabes conectar” pero antes de irme el gandalla se tuvo que mutilar con un billete que yo andaba arrastrándome como perro mínimo y devaluado pero eso si, puesto hasta el culo de reinoles diazepanes y demás moñas toxicas.
Naaaahhh