Y me sub/a en la parte de atrás de la camioneta y nos íbamos. Mientras la camioneta brincaBa yo iba entre cajas y guaCales, entre diablos de todos tamaños. Era tan temprano que apenas salía el sol. Primero estaba oscuro, lueGo amanecía. A veces hacia frío. En el mercado de abastos había miles de gentes jalando diablos cargados de cajas y costales, arrastrando bultos, guaCales, cajas de jitomates ¡lo mejor de todo eran las putas cajas de jitomates! Los jitomates se veían chingones, los recuerdo allí apenas arrancados, recién-arrancados, rojos como tirando a verde pero mas rojos que verdes. Y duros.
Subíamos a la camioneta las cajas de jitomates y los costales de zanahorias y más costales de cebollas y cajas de limones y costales de naranjas, además de bultos gigantes de yerbas, también había bultos de chiles, costales enteros de chiles pequeños, bultos gigantes de chiles grandes, las cebollas eran como melones gigantes, o pequeñas como chile rinconero, con rabo eran.
A veces, cuando había tiempo, pasábamos a comer alGo.
Comíamos miGas.
(tenGo hamBreee!)

Te amo porque entiendo que sin ti no puedo vivir
Te amo por tus ojos
Pan, agua, tierra, fuego
Te amo Mónica
Porque eres la noche y el día
La gracia y la melancolía
Pasó mucho tiempo antes de que supiera (ella) de que la mayor parte del tiempo plagiaba a Parmenides García Saldaña ^___^ De las flores.
Me avergonzaría pero me da gueBa.
Ya no plagio. Bueno, no conscientemente O__O
Este por ejemplo, se me ocurrió mientras pensaba que podía matar al jicote (el pinche gato mugroSo) de una patada:
Cámara, mejor pongo aquí un poema de Baudelaire que me gusto, diGo, hablando de putas flores y tal:
El amante de las flores
En las montañas de Valkeri
entre los pavorreales que se pavonean
encontré una flor
tan grande como mi cabeza
y cuando me estiré
para olerlaperdí el lóbulo de la oreja
parte de la nariz
un ojo
y la mitad de la cajetilla
de cigarrillosregresé
al siguiente día
con la intención de cortar
aquella maldita cosa
pero la encontré
tan hermosa
que mejor
maté un
pavorreal.

Mi viejo estaba en puta coma aquella vez. Mi vieja igual. Los capullos ni cuenta se dieron cuando comencé a caer por aquel puto cerro. El cerro de chapultepec. Era yo un mugroso malcriado de seis o cinco años y por andar correteando lejos de las miradas me caí por el cerro. De primero la gravedad me hizo correr. Y comencé a correr cerro abajo. Más y más rápido. No me podía detener de lo rápido que caía-corría. Luego me caí de plano. Y me fui rodando. Pero ya habian comenzado a corretearme tratando de alcanzarme.

Luego caí. Rodé. Like a fuckin’ rolling stone(ed) ^___^ El puto cerro acababa justo donde el lago de chapultepec comienza. Mi viejo lo sabia y corría como desesperado tratando de alcanzarme antes de que me fuera hacia el laGo. Pero el pendejo era lento: lento y pendejo. Joder. Un puto árbol fue mi salvador. Choqué en el último instante contra un árbol. Eso detuvo mi caída cuesta abajo hacia el profundo lago de chapultepec ^___^
Luego ya nada más me limpiaron la sangre que salía de mi nariz, que salía de los raspones y de una oreja hinchada que casi se desprende (no se por qué).
Arriba: GUEN, PERMANECER QUIETO, LA MONTAÑA. Abajo: KAN, LO ABISMAL, EL AGUA. ^___^ — pero mE VoY a RoMpEr La MaDrEeeeee!!!” style=”CURSOR: help”>