Yo tan fan y seguidor del Jefe Kerouac que no me entere (porque de
saberlo, ja, que me den) de que hace unos dias cumplió años. De muerto o
de vivo o no-se-de-que. Asi es esto de la velocidad y el aquelarre.
Menudo farsante que soy.
Que cuando no tienes nada no tienes nada que perder (así dice el Jefe
Bob Dylan), y ya desde entonces lo sabia y me arrojaba al precipicio
porque ya estaba muerto y nada me podía pasar en realidad, digo, que esas
eran como visiones efímeras que entonces tenia y al instante siguiente lo
vi descuidado en el patio o en la calle o donde sea que eso no lo
recuerdo, y entonces aquella vez la visión me hizo darle una buena patada
en el culo -y eso si fue literalmente darle x culo- y después echar a
correr cagándome de risa. Pero ya estaba muerto, porque cuando después,
otro día me encontró en la calle, me puso una agobiante desnaturalizada
múltiple desesperada animosa y tenebrosa madriza.
Y no fue la única vez, otro día, con otro cabrón enemigo mío, ya sabes,
que cuando andas de vago y de perro en la calle no faltan esos encuentros
demasiado cercanos y tal, digo, otra vez, igual me arroje al precipicio
heroicamente (ja) al cogerle de los cabellos (esta vez cara a cara y tal)
bajarlo y darle una golpiza, pero lo hice porque estaba descuidado,
aquella vez me fue bien, me cagaba de miedo es verdad, pero no volvió a
echarme desmadre más.
Me divertía en realidad.
Y sigo vivo ![]()
Y sigo sin tener nada que perder.
Que cuando no tienes nada, echas desmadre sin más.
