Cada vez tengo mas miedo –dijo, y espero a dar un paso.
Había dejado las luces prendidas aunque ya no era navidad.
Bruna y Camila lo recibieron husmeando sus ropas
Tenia mucha hambre, las articulaciones le dolían.
Lo mejor era dormir.
Arrebujarse en su cama y dormir.
Había una vez un grano que era mas grande que mi pene.
Entonces desperté.
En la calle tenia pensamientos vagos, visiones estupendas. El taxi me llevo al paradero y subi al metro. Todo era como una fantastica puesta en escena. Pense en la alternativa y me quede nueve segundos pensando en que mas alla no habia nada.
El olor del malvavisco, la eterna aventura, la venganza y la malicia, tu rostro excitado frente al regalo nuevo.
Despues estaba perdido y no sabia como regresar subir a la superficie, soñaba en otro planeta y no habia luz y por mas que nadaba no veia rumbo conocido y en medio de la noche totalmente deseperado casi muero de la angustia, no podia respirar, escuchaba una cancioncita anodina como de radio antiguo con un volumen insignificante en mis oidos mientras todo a mi alrededor se confabulaba en aquella noche agobiante.
Pense que todos mis enfuerzos no valian la pena y senti que algo estaba armando todos mi horribles deseos y por un momento me senti perro amaestrado vestido de gitana bailando mientras todos aplaudian ¡el baile del perro! y casi se materializa frente a mi el Hecho Indiscutible como luz del sol clara e imperturbable.
Y fue cuando atraveso mi cabeza el deseo de dejar de bailar y pensar y padecer y pense que necesitaba dormir dormir dormir la noche entera en mi cama caliente y olvidarme de toda esta fantastica ficcion y chinguen a su madre todos y ya dejen de comerme la puta cabeza haciendo que todos bailen al ritmo de horribles y ridiculas tonaditas pendejas.