Seré directo. Si me dices que te compre pasaré de ti. Caminaré por la playa y el sol nublará mi visión. Tengo una pistola en la mano y te acercas, si me dices que te compre, te doy un puto balazo y te desmadro la cabeza ¿dije que éramos uno solo?
Tengo una visión: soy un esqueleto y los niños cantan coplas a mi alrededor.
Acércate. Alrededor no hay nada. Solo la oscuridad y las voces repitiendo plegarias. Recorremos pasillos incomprensibles. No es una historia de luces ni de risas ni de comidas ni de amores risueños.
Acércate. Era de noche y abriste las piernas y por la tv muda las historias se sucedían y me arrancaste un brazo y te aullé maldiciones y te comí la esencia y con tus dientes filosos desmadraste mi cabeza y me disparaste y la noche se lleno de escándalo y disparaste una vez.
Y disparaste dos veces.
Y disparaste tres veces.
Me gusta cuando llamas por teléfono y no estoy en casa. Sabes que no estoy. Que me lo paso todo el tiempo fuera. Que en casa todo esta callado y limpio porque al despertar arreglé las cosas y pasé una escoba y me duché y salí corriendo al trabajo.
Pero me gusta porque entonces es de noche (cuando llego) y la contestadora me deja escuchar tus mensajes desesperados. Estas en la calle y apenas puedo escuchar tu voz en medio del estruendo y de la vida allá afuera: hace calor y vas apresurada y te detuviste para insertar esa tarjeta y marcar mi número y tu voz interrumpida por los cláxones y los gritos y las voces me dice que llamarás a media noche y que me cuide y que no eche mucho desmadre ni tampoco me pierda en las noches ni desaparezca y que siempre me lleve el dinero y que no me meta con cualquiera (medio te enfadas) y que me vas a romper la boca si te enteras y que me quieres mucho y que me extrañas y que te mande ya los cd’s y todas las cartas y entonces la tarjeta se te acaba y te imagino sudorosa y apresurada corriendo esas calles desconocidas e imposibles para apresurarte al trabajo y mandar dinero, mucho dinero, y aca todos te extrañamos y casi morimos deseando que te encuentres bien y en realidad preocupados por ti (demasiados lejos de la luz del sol) y de que marques el número telefónico por la noche para cantarnos canciones de amor todo el tiempo.
A veces la gente se come todo sin respirar siquiera que no te dan tiempo de saborear nada. Al instante siguiente descubres que sus platos estan vacios y no puedes comprender como es posible que tu apenas estes dando mordidas al primer taco.
Quiero no preocuparme por lo que la gente se come ni tampoco estar atento para ayudarles a escupir los bocados que llenan sus bocas y las ahogan y las hacen morir de asfixia.
Uno deberia estar dispuesto a recibir las lecciones y las reprimendas.
Cuando tenga que dibujar y cantar al mismo tiempo llevare conmigo palabras festivas, trazos de mariposas.
Consigue lo necesario para aguantar el camino.
¿Recuerdas cuando te revisaba los lunares en tu cuerpo amarillo?
Quiero ser simpatico, ocurrente y encantador.