Pintar las paredes es sencillo, la brocha debe ser nueva: un consejo: cuando la acabes de usar la tiras a la basura, lo que no sirve ¿para que lo guardas?, después, cuando necesites una brocha, vas y compras una nueva.
Con tu brocha nueva pintas las paredes ¿de qué manera? de la manera mas sencilla, déjate ir, dale de arriba para abajo y el ritmo vendrá en tu auxilio, todo es natural.
Al final todo aparecerá decente, sin garabatos en la paredes ni leyendas del tipo: “aquí estuvo su mero padre cabrones”.
La despachurro con el zapato.

Sin rasurarme, tendré pelillos cortos y casi nulos en la cabeza, en el mentón. No los dejare que crezcan. Los quiero cortos, visibles, pero cortos.