El reloj marca 4:24. Pero dice mentiras: son 9:37 por la mañana de un lunes luminoso. Lloverá por la tarde y de nuevo las risas en el jardín y la algarabía. Por mi parte pedí el día en el trabajo. Pedir, pedir. Pídeme un deseo y te será concedido. Estoy en la Casa Primavera, aquí he tenido sueños fantásticos de flores, enredaderas, animales exóticos, mariposas, abejas, lagartijas, lagartos ocultos, lluvia infinita. Aunque parezca drogado, mi sueños son, digamos, espontáneos, sin ninguna coacción, ni filtración de mi parte.
En este lugar hay espíritus, lo se de cierto. El jardín, por ejemplo, en este momento, puedo ver doscientas mariposas haciendo revuelos. Pero si salgo, si salgo, las condenadas desaparecen. Les he puesto una cámara web para espiarlas. De noche las sombras. Puse sensores en la puerta para pescar los lagartos, fotografiarlos en sus hazañas. Mostrar que son reales y yo no estoy perdiendo el tiempo.
(Un arbusto en forma de corazón gigante con un ojo sorprendido ha descubierto mi truco)
¿Esa araña es peligrosa?
La encontré en mi casa. De fijo acostumbro dejar vivos a esos pequeños bichos porque si aparece un alacrán se pelean con el y lo dejan vencido. Los alacranes merodean todo el tiempo. Aunque cuando veo uno lo mato sin piedad ni misericordia, digamos. La última vez casi me cae uno encima de la cabeza porque vivo en una cabaña y el techo son troncos de árbol y los putos alacranes se suben y buscan los rincones. Por eso todos los días pongo un aerosol homicida que me protege del peligro en las noches cuando quiero dormir. El caso es que hace dos días vi a mi pequeña amiga salvadora la araña panzona y negra mientras estaba ocupado en algunos asuntos privados y un poco complicados, la vi digo, y pensé, esta pequeña capulla merece vivir, le di un soplido de saludo como diciendo “hola colega” y me fui a continuar con mis planes de dominación mundial. La olvide, pues. Entonces hoy por la mañana, antes de salir de casa la encontré de nuevo en mi camino a la salida, al jardín y tal, me la encontré y me detuve, la pequeña frente a mi, y se me ocurrió, de la nada, que la bandida era peligrosa y que si me caía encima me iba a sacar hinchazón y dolor y maldiciones, ahí estaba, en el pasillo, paralizada, negra, panzoncita, patona, no era como cualquier cualquier bicho, mi cabeza daba vueltas, se me ocurrió, durante un minuto, que mejor era matarla, di la vuelta y saque el aerosol homicida, puse doble ración en el techo de troncos y cuando termine salí, hice foto y después le pegue pedazo pisotón al horrible, promiscuo, mentiroso y mortífero insecto que se puede ver en la fotografía que aquí pongo.
A veces sigo siendo un puto capullo ingenuo y desactualizado lleno de bromas con la cabeza confusa ora arrogante ora humilde ora desesperado ora increíblemente tranquilo y mesurado y sin sentido calmado. Estaba dormitando desde las 4 de la mañana muriéndome de frio y pensando que bien debería salir de la cama para buscar mas cobijas. En un momento determinado comprendí que tenia que ponerme en movimiento porque la hora había llegado, digo, he desarrollado un sentido muy incomodo de la hora exacta, sin reloj y sin ayuda, así, a pelo, como diría mi gran amigo Fidencio, que sigo elaborando fantásticas teorías acerca de cómo debería ser el mundo y que no se cansa nunca de las heridas ni de los chichones, buscando, buscando, siempre buscando, recorriendo los callejones, platicando ante mesas llenas de botellas la música estridente los empujones de la gente, los televisores que salta con los gritos, el policía que se bebe un trago contigo y murmura maldiciones y platica aventuras y después te deja para seguir recorriendo las calles, llenas de mujeres, de bebida, sin frio; me desperté digo y me saque las cobijas, a punto de ponerme de pie mirando en la oscuridad el techo de madera comencé a decirme, de la nada, incoherentemente, con la necedad mas absurda del adolescente enamorado, de la abuela satisfecha, los niños corren en el jardín, patean la pelota y suben a las resbaladillas, me dije digo, ¿no deberías estar feliz? estas vivo, puedes ponerte de pie, tienes un día completo para ti solo por delante, puedes pensar e imaginar y planear y hacer, puedes comer y beber de las botellas y hablar y platicar y correr y escribir y leer y echar desmadre ¿no deberías estar completamente feliz?