Hoy por la mañana, en la televisión, aparecían miles de nubes sobre una imagen del país entero. La señorita del pronóstico juraba que caerían tormentas eléctricas sobre la ciudad entera. Eso me inquietó un poco. Cuando caen tormentas eléctricas los rayos se meten por las líneas telefónicas. Se comen con sus lenguas de fuego las conexiones de Internet. Se caen los árboles sobre los cables de luz y la energía eléctrica se interrumpe por horas. Explotan las televisiones. Autos destruidos. Mujeres desvalidas. Los pies desnudos. El frío. Las calles se convierten en ríos. Las esquinas en lagunas. Los perros callejeros flotan panza arriba frente a ti que miras la desolación a través de la ventana.
Mas tarde, la putrefacción alimenta colonias infernales de negras moscas en el mediodía pestilente de un perro destrozado.
Tengo una foto del teatro degollado atrás de la catedral en GDL, otra más de una estatua y de un pichón comiendo. En GDL el calor es excesivo. Prefiero DF. Por la noche bebí cerveza y fui donde había fiestas. En las calles hay miles de mujeres. Tengo una teoría: en GDL solo los hombres trabajan, las mujeres no, por eso ellas andan en las calles donde se pasean. Me dijo Rocio que en GDL todos los hombres son putos y por eso todas las mujeres andan buscando acción en las calles paseándose. Yo no lo creo. Creo que deberían abrir fuentes de empleo para las mujeres. Para que se pongan a trabajar y dejen de pasearse. Bueno mejor no.
Comí tacos de carne asada y cebollas humeantes y salsas picantes y tostaditas con queso y quesadillas de queso agridulce y pequeñas tiritas humeantes de bistec condimentado con hierbas de olor y mas picante y cerveza mientras platicábamos de nuestras aventuras y de lo que íbamos a hacer en cuanto termináramos los tragos y a lado nuestro, al aire libre, la gente cantaba y reía y aplaudía porque había espectáculo de sonido en la plaza y subían al escenario a cantar y bailaban mientras nosotros disfrutábamos de aquella ciudad festiva bebiendo trago tras trago tras trago.

Hice más fotos.
Mañana voy a estar en GDL en cuanto amanezca, compraré una nata, una vela y un cuenco para los cigarriLLos, hare fotos y dictaré lecciones. A los incautos y a los despistados. Si corro con suerte, tiraré un par de lineas. Y si no, toca presidir las conferencias. Llevo mis trajes de lujo y mis palabras presuntuosas. La actitud sobre todo. Ultimamente termino ahito.
El fin de semana estaré en Oaxaca.