Acabo de extirpar tres botones al teclado. Uno que siempre se entrometía en mi camino hacia la tecla <flecha arriba> y la tecla <supr>. Se entrometía: lo oprimía y allá va la puñetera computadora a apagarse. Los extirpe, así, a la mala, con una llave de mecánico que acá en México D.F. ¡la capital! se conoce como perico. Los otros dos botones los extirpe nada más de puro enfado. Como dientes cariosos que más adelante van a ocasionar problemas dolores y así ¡Me cago en todo!