Enfrente del registro civil en el metro salto del agua y pasando la avenida hay una panadería. Es de mañana (un día cualquiera de la semana) y afuera del registro civil se puede ver a la gente que llega, a la gente que se va: es la gente que hace tramites: una señora apresurada con un niño en la mano que viste uniforme de la escuela; otra, casi niña, cargando un recién nacido y acompañada por su esposo. Más gente que toma un jugo mientras espera o toma el sol o simplemente esta ahí. Entre esa gente hay quien vende documentos falsos, por doscientos pesos te puedes hacer de un certificado de preparatoria. También se puede ver uno que otro policía desvergonzado que mira descarado buscando a quien asaltar.
Comprar un pan. Comerse el pan. La panadería. Ir a sentarse afuera del registro civil: mirar a la gente, la luz del sol a las ocho de la mañana. Es un día luminoso.