Un jicotillo es una especie de animal pequeño que puede tener alas esponjosas. Que puede murmurar secretos a los inquietos y desesperados. Que tiene pequeños colmillos de perro. Que tiene hambre. Que es tu amigo. Que cuenta chistes. Que platica aventuras. Que conoce secretos. Que se te enreda entre los cabellos como miel dulzona. Que aparece en tus sueños y te lleva a sus guaridas infinitas de pasillo deslumbrantes y fabulosas mansiones. Que te invita las meriendas. Que canta canciones los sábados por la mañana cuando todos se preparan para las visitas y los días de juegos. En el parque, en el cine, en las fiestas, las piñatas, las risas, los juegos, las comidas, las adivinanzas.
¡Las fiestas!
En un planeta azul que existía desde hace miles de años un día se encontraron cuatro amigos virtuales. Julian@, Mattie, Sirena y NuEz.
Se pusieron a escribir cuentos.
Pusieron un blog verde.
Con muchos jicotillos.
Este año nuevo viene con miles de proyectos.
Un nuevo blog aparece el 6 de enero.
Un blog para niños, con cuentos para niños y muchos dibujos. Escrito por un@s amig@s . Ahí los espero a todos ustedes.
Pero habra mas blogs. El 2007 apenas empieza.
Dicen los que saben que cuatro años escribiendo un blog es mucho. Otros más fruncen el ceño minimizándolo todo. Yo comprendo que cuatro años son como cuatro semanas o como cuatro vidas enteras: es cuestión de perspectiva. En todo caso, el asunto de los blogs no tiene, con mucho, demasiada importancia. A menos que seas un frenético egocentrista. Lo que a mi me molesta es que el impuesto a los cigarrillos haya aumentado 160%.
Hasta hace poco tiempo, unos meses a la fecha, estuve pensando que el asunto de los blogs “ya fue”, que la novedad y el espíritu inicial habían desaparecido y que la blogsfera entera, en la actualidad, estaba llena de Algo que No Me Gustaba radicalmente distinto a Lo Que Me Habían Prometido. Entonces estuve rondando la idea de cerrar este blog y cerrar fulguris y dejar por la paz un asunto que, a ojos vistas, había degenerado en una horrible masturbación mental (que hace tanto tanto tiempo, ya por ahí se incubaba) (pero que ahora se prostituye con insidiosa ofensiva y mentirosa publicidad tipo viagra light).
Nunca he sido catastrofista ni pendenciero: me la trae floja el Plan B. Simplemente dejé de leer blogs. Bajé el ritmo de Nueces. Dejé de imaginar mundos complicados oníricos y de fantasía para escribir historias y tal. Dejé de visitar a l@s colegas virtuales, l@s que quedan, en sus blogs coloridos.
Y casi olvido que el día de hoy, 19 de diciembre, este blog cumple cuatro años.