Como aquel sueño en donde estoy en un lugar colorido y muy de puta madre, donde primero eran unas calles del barrio. Después fue como si en los baldíos donde no había casas la gente hubiera construido pequeños recintos de madera con artesanías dentro y pinturas y eran espacios culturales con ese tipo de artefactos de exhibición como pinturas y pequeñas obras de arte. Todo muy colorido y tal. Después todo se metamorfoseo y se convirtió lentamente, y al mismo tiempo con el vértigo del sueño, en una pequeña ciudad con calles angostas y casas todas coloridas donde había pequeños restaurantes y lugares para comer y todo era de puta madre porque se trataba de un pueblo muy cálido y tranquilo y lleno de luz y sol y color y gente amable sirviéndote de comer
Entonces nos detuvimos en un lugar donde vendían comida justo en la calle y el lugar estaba lleno de gente. Entonces en la superficie donde cocinaban la comida, una enorme, al principio era chica, una enorme, digo, plancha de metal, caliente llena de comida en ese lugar ponían a cocinar una suerte de ratas gordas y chistosas.
Pero eran como unos animalillos peludos y de ojos chicos, como rasgados y dientes pequeños pero salidos y eran unas ratas gordas así como infladas, pero no se si lo que las inflaba era el calor de la plancha de metal y recuerdo que de primero las ratas gordas eran peludas pero cuando ya estaban perfectamente cocinadas las ratas gordas ya no tenían pelo.
Y un detalle perfectamente chingón y glorioso, digo yo, era cuando las ratas gordas (las ponían vivas arriba de la plancha de metal) se comenzaban a cocinar. Porque lentamente se dejaban poner arriba de la plancha y al instante siguiente los señores que las cocinaban ponían un ¡zapato!, un zapato de verano arriba de la plancha, pero no era como un zapato aunque en el sueño a mi me parecía un zapato, era así como un pan con forma de zapato de verano abierto y fresco y el pan estaba también cocinándose y poniéndose negrito y crujiente y calentándose arriba de la plancha de metal y cuando la rata gorda se comenzaba a morir y a cocinarse y quedaba como suculento platillo, digo, la rata gorda se metía al zapato y se cocinaba por completo.
Entonces te la servían en unos platos verdes muy chingones que tenían jeroglíficos y pesaban poCo.
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Me recordo el inicio de la pelicula Spirited Away (el viaje de chihiro)
3 May 2004 a las 9:20
qué chistoso!!! jajajajajjaj
pan de zapato con carne de rata?
sjhsjkdhsjhdjhdksjh
3 May 2004 a las 18:26
Describes tan bien tus sueños, que ya estaba en esas calles, en esos restaurantes, haciendo tu sueño mío, e imaginando colores y olores….!!hasta que llegué a la rata gorda y peluda…!!ugggg, que asco…se me han revuelto las tripas…¿porque tuviste que joder el sueño?
!!Con el hambre que me estaba entrando…!!
4 May 2004 a las 3:04
santos CastOreS a la zaPatEra, NuEz!
esos roedores y ese lugar se antojan…
5 May 2004 a las 11:10
HOLAAA holaaaaa, besitos ,,,,,,
5 May 2004 a las 14:55
wow, ese local ha de estar junto al que venden aves canoras (de pieles fosforescentes) bañadas en suculentas salsas de colores primarios…
rata ha de saber a carnitas, yep
nueces, pues…
8 May 2004 a las 14:35