Hay quien duerme profundamente, ajeno a los ruidos de la noche, los golpes, los susurros, las gotas de lluvia en la ventana entreabierta.
Hay quien tiene los ojos abiertos y pasa la noche en vela, agobio de estruendos, los nervios de punta, descanso imposible.
Se de personas que hablan dormidas.
Que duermen en las butacas.
De lado derecho y de lado izquierdo.
Yo durmo bocaarriba.
Y ronco estruendosamente.