A veces me pregunto si soy el único que sueña. Se de cierto que aburro. Pero cuando regreso a casa después de un día soleado y tengo sudor en la cara y sucia la ropa y raspones en las rodillas y chichones y moretones y casi muerdo del hambre que tengo, veo a mi alrededor con euforia que soy el único que voltea.
Sacio mi hambre infinita.
Mientras miro jardín.
Las flores están sedientas.
No soporto que mueran.
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Sentía como crecían las flores encima de la tierra que me cubría… fue en un sueño.

14 May 2010 a las 13:50