Sucede cuando saltas, justo cuando saltas. Entonces comienzas, mucho despues, a medianoche, y a plena luz del dia, a tener visiones. Y dices en voz alta complejos malabares, mentiras, blasfemias, oraciones fulgurantes. Luego todo te la trae floja y nada te importa y dejas de comerte la cabeza. Adios ficciones odiosas. Bienvenidas nubes de fuego, abismos infinitos.
Ahora se la clave de todo. Acción. Sin mas.
Ahora no hay opciones. Toca ponerse en movimiento y tirar hacia adelante. Me gusta cuando es de noche y es fin de semana. Voy a comprar unos zapatos nuevos. Antes venias y platicabas conmigo. Me iré a Tijuana. Yo nada mas quiero beber cerveza y darte abrazos. Te voy a comprar unos zapatos. Prescistias Pebiceé. Aunque parezca que es cuestión de que amanezca para salir a buscar trabajo y encontrarlo y esforzarse y habituarse y entretenerse con el ritmo cotidiano yo te digo que no hay opciones. Pero eso no quiere decir nada. Tengo cartas bajo el brazo, trucos desconocidos, mi trasero y mis zapatos, marca mi número e invitame a comer. Cuando acabe el mes estaré lejos de aquí, no volveremos a vernos porque iré al callejón de Tijuana a ganar dinero.
Cruza la calle
Acercate
Tengo mis vestidos festivos,
colorete en los labios,
mi sonrisa de amiga
Baila conmigo
Algunas veces sueño que voy volando por los aires; este tema ya es necedad, digamos, en este blog donde l@s asidu@s se estremecen con hastío en cuanto me animo a mencionarlo. Pero me lo permitiré por unos segundos para avisar que este fin de semana y a propósito de mi cumpleaños numero 27 ^__^ me voy a tirar en paracaídas. El viernes me voy a Cuernavaca, Morelos. El sábado 19 de enero, al mediodía, estaré volando por los aires, literalmente. Juro que no cerraré los ojos.
Y si me desintegro, mejor.