Hace poco vi en la TV un video de un ser que daba brincos, miraba fijamente la cámara que lo estaba grabando, se daba la media vuelta y se regresaba dando saltos enormes.
Ese video me asombro y me dejo pensando.
A veces cuando conozco a ciertas personas pienso, este güey debe ser de otro planeta! Eso fue lo que pensé cuando conocí a ASP. El es artista, sus dedos son largos y delgados, es tan alto y flaco que parece que no come nunca. Su mirada es dulce, transparente como de cristales de colores. Cuando lo miro pienso que sus pensamientos me atraviesan.
Un día le pedí que me regalara su semilla para ser madre. Me dijo que el quería que fuésemos una familia. Yo no quería vivir de nuevo en ese lugar por lo que rechace su amable oferta.
Afortunadamente pues conocí a otra persona que estoy segura no es de este mundo, se hace llamar Coco, es un tipo bajito, muy simpático y con ojos de venado. Estoy convencida de que él es de otro planeta. Tiene esa sabiduría que solo cientos de años te pueden dar. Con el solo hecho de tocarte un cabello sabe cuales son tus puntos mas sensibles y que te digo de cómo conoce y reconoce el cuerpo a la hora de amar!
Le gusta la música y baila como si de desatornillara. Sus manos son grandes y fuertes y te estruja como si cupieras en ellas. Cuando dice “te amo” se produce una corriente de energía calientita y pierdes el miedo.
Dice que plantará su semilla, eso ya no me importa, las cosas cambian y el tenerlo a él hace toda la diferencia.
ET phone home así llama el todas las noches, su cordón de unión es fuerte y me gusta que sea así.
