El sábado fui a comer pollo a Isabel la católica, la calle, y estaba todo tranquis mirando las ninfetas pasear por el centro histórico mientras daba mordiscos a una pata dorada de pollo. Era mediodía y había pedido coca y tortillas calientes y me preparaba unos bocados de pollo al horno que, mirándolo bien, me parecían un poco secos, pensé, le falta jugo a este alimento, di un trago a mi coca y seguí comiendo simpático y desinhibido. Entonces resulta que en un momento dado me llene la boca de comida y mastiqué y devoré y al segundo siguiente comencé a ahogarme ¡Mierda! pensé, no puedo tragarlo, no puedo, hice esfuerzos, perdí el aliento, miré la coca, las ninfetas, el plato lleno, hice otro esfuerzo, me ahogué y luego sentí que el puto bocado pasaba por mi garganta lastimándola y por fin pude respirar ¡puta madre! le dí un trago a la coca y me quede respirando todo avergonzado porque casi me había sofocado por mi puta desesperación por comerme entero el jodido y delicioso pollo de aquel sábado fin de semana paseando en el centro histórico de México DF la capital.

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Jajajajajaja
Estabas hambriento???
20 October 2007 a las 15:17
Jimena, estaba hambriento y creo que me descuide mirando a la caLLe, jojo
21 October 2007 a las 11:09