Un día decides abrir la ventana para que el viento entre y refresque la habitación y entonces el viento entra como demonio y se lleva los papeles arrugados que están sobre la mesa y el polvo que cubre la televisión y los lápices caen al piso y el pájaro escapa y el gato corre tras el y la luz entra iluminando todo y un estremecimiento como ráfaga se lleva el montón de escritos que guardabas desde hacia años y ahí van tus historias y tus cartas y tus cuentos y todas las aventuras extrañas y paranoicas y desesperadas y tristes y sinsentido que has tenido.
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mientras las musas se queden, que el tiempo ruede. No dejes de escribir.
13 July 2007 a las 14:37
Chaparrito: ¿qué me importa a mí que me aprueben?… estoy escuchando tu voz dulce como melcocha… y te extraño mucho. Hace tiempo no encuentro cómo venir, cómo hablar, hay demasiadas cosas en la vida real que llenan mis días y aunque estoy contenta, me haces falta. Tengo que contarte de los regalos que he recibido. Naranjas chaparrito. Melcochas y naranjas.
16 July 2007 a las 22:00
a las palabras se las lleva el viento verba volant que se vayan las putas letras finalmente SOLO son letras
29 July 2007 a las 1:19