En Oaxaca cuando llegan de madrugada no hay nadie en las calles. Pasean por la plaza y solo ven palomas y pichones durmiendo en las cornisas. Casi no pueden creer que estén tan lejos de casa y repiten cada tres segundos: “¡Estamos en Oaxaca, estamos en Oaxaca!”.
Tienen hasta el medio día para buscar alimentos y reconocer los rincones. Se llegan a una lejana iglesia arriba de un cerro donde hay escarabajos en las calles y nubes entre los árboles, niños jugando entre las nubes y gritos de magos imposibles en medio de la mañana llena de adivinanzas, acertijos, señales en el cielo como profecías de una nueva vida. Mas tarde habitaran los recintos sagrados, donde hay huesos enterrados y luego rescatados, donde las paredes presumen historias fantásticas, donde el cielo se cae interminable, donde pequeños espíritus tejen bendiciones,
y llenan de colores
y cantos
la mañana prístina
donde desayunaron
visiones multicolores
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[…] http://nux.fulguris.net/2007/07/02/amanecer/ — Nuez, y ese ambiente mágico en que describe la niñez. # […]
5 July 2007 a las 0:08
los quiero mucho abuelos angela santiago castillo y raul perealta sanchez
22 October 2010 a las 8:07