A veces pierdo la conciencia y no se dónde me encuentro. Sucede que despierto por la mañana y me tomo el vaso de leche y me como el pan. Entonces me doy cuenta de que la voz del sueño continua confeccionando acertijos. El merolico de la televisión comienza a desnudarse y pienso que seria mejor si la chica del mapamundi estuviera a mi lado. Entonces me aburro y me pongo mis zapatos nuevos. Rompí las viejas fotografías que parecían horribles recuerdos desdibujados. Quiero atraparte entre mis brazos múltiples y pegajosos. Te comeré a besos chupando como a huesitos de pollo y te daré abrazos feroces. No quiero que nunca te escapes. Entonces recuerdo que estaba soñando y que hacia planes para salir huyendo ¿alguien sabe el camino? Si estas muerto te comen los gusanos. Por eso no quiero decir barbaridades. Dame tres monedas y voy corriendo. Daré clases de baile y aprenderás a dar vueltas. Luego el movimiento de tornillo. Siempre podemos hurtar el cuerpo a las arpías de voces melosas que robaron los tesoros prometidos y que regresan con sus cuerpos escapizos.
Tengo historias coloridas que nadie ha escuchado.