Cuando estaba Claudia íbamos a comer todas las tardes, casi todas, aprovechando la hora de la comida. Me iba hasta su trabajo y nos veíamos. Platicábamos de cosas y pedíamos pollo, sopa de tortillas y luego ate, nos gustaba el ate. Luego el fin de semana pasábamos las tardes juntos platicando mientras ella lavaba ropa o yo limpiaba el departamento, mas tarde salíamos a comer, pollo de nuevo, al centro histórico. No salíamos del centro histórico. Comíamos en Isabel la católica (la calle) y caminábamos por san Ildefonso, nos llegábamos hasta tepito mirando los puestos ambulantes. Mucha gente. Nos gustaba meternos al cineclub de san Ildefonso donde daban películas en blanco y negro, vimos varias de tin-tan y otras del cine mexicano, una donde hay muchos camiones y el chofer echa desmadre en la línea de autobuses transportando gente y peleándose con sus compadres.
Caminábamos por circunvalación y nos llegábamos atrás del palacio nacional por las calles viejas llenas de gritones vendedores, un día compre un súper reloj por cien pesos muy chingón que tenia correas azules muy elegantes, era un reloj fino que me vendió un ambulante. Nos gustaba ir por esas calles porque veíamos las casas antiguas y casi derrumbándose donde vive la gente feliz que corretea en las calles ganándose la vida, por donde esta la academia de San Carlos y el Claustro de la merced.

Un dia tuve un sueño donde vamos recorriendo esas calles y en todo nuestro alrededor vemos ruinas antiguas de civilizaciones desaparecidas, como pirámides y grandes construcciones de ídolos y dioses.
Cuando pasábamos a lado del templo mayor y veíamos las ruinas de las antiguas pirámides que los sabios del país escarbaron en 1970 justo a lado de la catedral nos lo pensábamos mejor y concluíamos que en todas las construcciones del centro histórico es de seguro y de cierto que hay, debajo de ellas, mil pirámides construcciones antiguas y toda una civilización enterrada sobre la que a diario caminamos y no podemos ver.
Otro día Claudia me contó de un sueño diferente que tenia donde vamos caminando por la calle de Moneda y esta oscuro porque es de noche y entonces decía que vamos caminando y a nuestra izquierda el palacio nacional y a nuestra derecha las casonas antiguas y es de noche pero todo se ve muy claro, las casas y la calle, y caminamos en dirección al zócalo…
“y entonces nos acercamos al zócalo lentamente y no hace frío aunque es de noche, y la oscuridad aparece matizada por la iluminación de las casonas y la iluminación de la catedral y de todo el zócalo tambien y entonces llegamos al zócalo y todo esta despejado y no hay gente y nos acostamos sobre la plancha del zócalo mirando hacia el cielo que esta negro nos acostamos mirando hacia el cielo negro azulado y de pronto empiezan a salir luces en el cielo son como fuegos luminosos de explosiones lejanas y todo es hermoso porque el cielo se nos caen encima mientras estamos acostados en la plancha del zócalo y se nos cae como una lluvia estridente de luces y chispas alegres e inofensivas”

Es la calle de moneda. Si caminas derecho llegas al zocalo.
Con Claudia todo era de sueños y recuerdos y platicas todo el tiempo e historias jaladas de los cabellos como cuando le quedaban basurillas en los dientes porque abría con la boca los dulces del niño y eran de colores y cuando hablaba le decía mírate como andas y nos reíamos mucho.
Y así siempre, mientras caminábamos recorriendo la ciudad entera, el centro histórico sobre todo, México D.F., la capital.
Luego Ella se fue.
Y ya.

Es el zocalo y hay luces porque es de noche.
Y ya, digo, que anoche acaba de regresar, justo anoche, lunes y tal, y todo fue de puta madre, como siempre, y tu qué, y tu qué, y tu qué, me decía, y yo, ah, no te pases, por qué dices.
Y asi siempre.
Fua!
Lo mejor de todo es cuando va y sale el sol. Cuando el día esta hecho polvo y llueve todo el tiempo no. Como en la semana. Puta semana agobiosa. Ahora no. Es sábado y estaré todo el día en casa. En mi jaula y tal. Pase la puta escoba y esto quedo tan limpio que podría sonrojarme. Pero ya. Ahora tengo hambre. No he comido nada en todo el día. Desperté temprano y me fui al auditorio nacional a preguntar por unos boletos para el puto concierto de los Doors y de Ian Astbury. Pero me jodí. Eso me pasa por estar desconectado de la vida común y corriente de la televisión y el radio. Por pasarme horas frente al puto monitor conectado a internet. Sucede, digo, y apenas me entere de ese evento en la semana escuchando la radio, pura enferma casualidad. Un video de los viejos Dorros y el Ian Astbury me la baje con kazaa hace semanas y la verdad que si se lo montan. Un concierto de esos si me llama, nunca fui al de la Cura ni pienso ir a los que se hagan de Quien-Sea. Me da gueBa, infinita y celestial, demasiada gente, demasiado espectáculo. Por tan poca cosa, digo yo, el robert smith es bueno, pero me la trae floja en vivo. Las rolas si. La mejor es Love Cats, puta rola me mata. El de los Dorros no. Esos son los Jefes. Me quito el sombrero me bajo del caballo y lo diGo con todo respeto: esos gueyes rulan. Pero no alcance. Bah.
Le hice una foto al iPod.
Ando listeneando un cd que me pasaron del Trio Matamoros. Son puras rumBas, la mejor es Mata Que Dios Perdona. Y la de Nadie Se Salva De La Rumba. Dan ganas de bailar.
Y si, buscare alGo de comer.
Khandika lo definió mejor: un bloG es un planeta fuera de otro planeta dentro de otro planeta.
Esta el planeta Ru ru, el planeta Mergruen, el planeta ArBol, el planeta Sherezade, todos los demás planetas que ya mencione en otro posT