Cuando era niño nunca me rompí un hueso. Una vez me agarraron un piedrazo en la ceja arriba del ojo y me salió mucha sangre. Me llevaron a una casa a limpiarme y ponerme remedios y limpiarme el cochinero. Aquella vez llore mucho. Otra vez me agarre a chingadazos con el Tomason, un capullo bajo el sol demasiado hijo de puta. Bueno, me rompió la madre sin demasiado esfuerzo. Es que desde entonces yo estaba en coma. Después nos hicimos amigos.
Pienso en el dinero que gastaría si me rompiera un hueso. Las radiografías para saber cual hueso se rompió. Las inyecciones. Las visitas al medico. Ya de mas verraco me rompí el hueso del omoplato y pase mas de un mes en el hospital.
Es que me arroje desde un quinto piso.
A veces cuando parece que todo esta mas oscuro y las cosas no tienen sentido y todo se vuelve en tu contra y escupe y palpita con odio reconcentrado, digo, entonces resulta que vas y quedas en coma un mes en el hospital y no puedes ni levantar la mano para mandar a chingar a su madre a todo mundo y decir que te dejen en paz, que si te tiraste al abismo y sigues con vida fue precisamente porque la búsqueda de respuestas es una agobiante inútil incoherente patética imbécil ilusa elaborada y desgastante tarea de idiotas.